¡Viva el arte! ¡Me cago en la mar! , sobre la exposición de Pablo Ugartetxea

¡Viva el arte! ¡Me cago en la mar! , sobre la exposición de Pablo Ugartetxea

No es que el pintor bilbaíno Pablo Ugartetxea se cague en la mar, lo que se teme Pablo es que la mar se cague en nosotros.

Pablo Ugartetxea 4

Obra de Pablo Ugartetxea

Más allá del dominio de la técnica, de su calidad, composición y manejo de los colores el autor plástico ha de tener algo que contar y sensibilidad para hacerlo -si no poco tiene que transmitir- ahí radica el impacto de esta exposición que no pueden perderse; las Ciudades Abiertas de Pablo Ugartetxea me transmitieron hasta el calambre, tenía que conocer al pedazo de bestia que había detrás de tan magnífica obra, así que me puse en contacto con el autor y quedamos en la Galería Antonio Suñer de Madrid.

-Llevaré una chistera para que me reconozcas.

-Bien Guillermina, yo haré lo mismo.

-Llevaré una chistera para que me reconozcas.

-Bien Guillermina, yo haré lo mismo.

Llegué a la galería y no estaba, así que me metí en uno de los bares de la esquina para tomar una cerveza, él estaba haciendo lo mismo pero en el bar de enfrente, empezaba bien la cosa. Finalmente un whatsapp unió a los dos animales con chistera que se verían por primera vez en torno a una nueva cerveza. Pablo es de esos tipos que parece que le conoces de toda tu miserable vida, hablábamos el mismo idioma y no era euskera. Así pude conocer de mano del autor el alma de una obra que aún sigo aplaudiendo.

combo chistera

Pablo Ugartetxea y Guillermina Royo-Villanova en su cumbre de las chisteras

Ciudades Abiertas

Una obra que estalla en la retina y arrasa como un tsunami

 

En la obra de Pablo Ugartetxea late un alma sensible y comprometido con este mundo de locos al que retrata mezclando pasado y futuro en maderas presentes, no en forma de premonición nostradámica sino como alerta, una alerta que nos previene del fin anunciando un principio.

A partir de paisajes urbanos y naturales, fruto de  sus viajes, Pablo recrea mundos levantando nuevas ciudades abnegadas de mensajes, urbes amenazadas por catástrofes pasadas o por venir. Su inspiración es una prolongación del ecléctico paisaje de Bilbao – ciudad natal del autor- donde conviven todo tipo de arquitecturas envueltas por un halo que armoniza la ciudad. Pablo viaja con el hipotálamo en función esponja, se documenta, fotografía y graba pero sobre todo absorbe la esencia y energía del lugar y de sus habitantes. Cada ciudad es a la vez todas la ciudades pero a la hora de componer  para poder hacer convivir diferentes idiosincrasias sobre un mismo lienzo hay que tener tanta sensibilidad como arte y técnica -ahí va mi aplauso- el artista utiliza la técnica del collage como espacio liberador de asociaciones de la memoria, en sus cuadros hace renacer la lectura de sus viajes en un nuevo paisaje donde conviven en armonía edificios en llamas, lagos, playas o ciudades cosmopolitas careándose con la pobreza más descarnada, donde la débil construcción de las favelas susceptibles a ser arrasadas por las lluvias aparecen ante las imponentes pirámides de Keops; El Empire State convertido en autopista terrenal hacia un cielo incierto o el monte Serantes como Vesubio eructando lava junto en la ría de Bilbao que convertido en un nuevo Pompeya atiende a su inminente sepulcro. El Palacio Real aparece con su fachada devastada viajando a los higadillos en ruinas del actual sistema sociopolítico como retrato de Dorian Grey oculto en la alcoba, pero no está todo perdido, Pablo añade en esta obra el verde esperanza en árboles que aún están por plantar.

Pablo Ugartetxea 2

Obra de Pablo Ugartetxea

En su obra “It´s rainning Green” un bombardeo de pimientos de Guernica trae de nuevo la esperanza sobre la ciudad que fuera arrasada por el régimen. Pablo es un artista comprometido, practica el surf y colabora con el Favela Surf Club de Brasil, encontramos así  Río de Janeiro conviviendo con Montmatre en una composición casi mágica por su belleza, el Hotel Carton de Bilbao amenazado por una gran ola junto a un Rolls surfero, furgonetas rescatadas del paisaje de Hossegor apiladas formando edificios en la Gran Vía de Madrid en un canto a la vida nómada, el Mar Muerto con un swell perfecto o el amor en las barcas de El Retiro a la sombra de un enorme tsunami; pero cuando la ola gigante aparece en sus cuadros encontramos surferos dispuestos a cogerla y es que no hay nada tan catastrófico como rendirse y no seguir remando.

La obra de Pablo es una alegoría que invita a la reflexión apocados en la barca del sarcasmo o en el árbol de la vida tras la muerte, como en el caso del árbol de Guernica que aparece como la apabullante seta de Hiroshima, una metáfora pura que nos recuerda el dramático pasado de España pero también su capacidad de recuperarse, de resurgir de las cenizas, de crear un mundo nuevo.

Pablo Ugartetxea 3

Obra de Pablo Ugartetxea

Bajo la amenaza de la destrucción Pablo deconstruye construyendo, desde su particular punto de vista retrata una sociedad en decadencia alumbrando la cara bonita de un sistema fallido; su obra clama, grita, estalla pero lo hace con una belleza, un gusto y una clase donde la ironía queda subyugada por el pincel.

Sus escenas apocalípticas traen un mensaje positivo, él es positivo pero no ciego,  la destrucción aparece como relectura satírica de un pasado dramático y de una amenaza latente porque la memoria histórica no se mantiene para levantar ampollas sino para aprender y no repetirla.

Hablamos de un artista con mayúsculas, profeta de un mundo amenazado por el hombre, recordándonos que es el mundo el que nos sobrevivirá.

¡Viva el arte! ¡Me cago en la mar!

Guillermina Royo-Villanova

Del 24 de octubre al 15 de diciembre

Galería Antonio Suñer

C/ Barquillo 43

Madrid

Web Pablo Ugartetxea

http://www.pablougartetxea.com/obra_menu_mediterranee_fragmentee_2006.htm

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