Treinta y seis mujeres, de Gema Palacios

Treinta y seis mujeres, de Gema Palacios

Por Rubén Romero Sánchez

Treinta y seis mujeres, de Gema Palacios

Ed. El sastre de Apollinaire, 2016. 74 páginas

Gema Palacios comienza su poemario Treinta y seis mujeres con una cita de Tsvietáieva que es toda una declaración de intenciones: “La poesía es el ser, el no poder hacer de otra manera“. Así, de la mano de la poeta rusa, nos adentramos en un universo en el que lo fatal acecha en cada esquina, al igual que la necesidad de la poesía en la esencia misma de la poeta. ¿Y qué es lo fatal? Lo no evitable, la trágica lucha diaria por ser: “No hay nada más perverso en la vida“, nos dice Gema. Y ante eso la poeta se rebela, fuerza telúrica transmutada en palabra corpórea opuesta al vacío, al no-ser:

he traicionado a todos los que intentaron someterme // Por eso estoy aquí, / porque temo y deseo la belleza con tanta ferocidad / que no puedo entregarme al abrazo sin oponer resistencia

36_MUJERESEn medio de la lucha por la autoafirmación (“Por qué ir a buscar en otra parte / las ramas de mi esencia“), el yo poético se desgrana en habitante de lo oscuro, de la soledad (“nunca estuvimos tan solos en el mundo“), para, partiendo desde allí, encontrarse en sí mismo con su voz única e intransferible (“Soy mujer y habito una piel áspera“, “Yo quiero tener sed de mí misma“).

Gema Palacios afronta este descenso al centro de su dolor, lugar de donde mana su fortaleza, contraponiendo un yo activo a un yo observador. Este es el que se re-conoce a partir de la contemplación de determinados cuadros que le in-forman de quién es o puede llegar a ser. El yo activo dialoga con Alejandra Pizarnik y Francesca Woodman en una suerte de viaje dantesco hacia la consecución de su verdadero yo esencial; es en ese momento cuando la autora cincela algunos de sus mejores versos, delicados pero cubiertos de granito:

Yo que habito en el centro del delirio / quiero aprender el baile de la ausencia / quiero quemar la máscara / -tu gran máscara- / y abrir las alas sin tener piedad

El primer verso del primer poema de la primera parte dice: “Acaso es la rabia quien me habita“. Y luego todo es fragor, conflicto, confrontación, a través de la palabra insuficiente, contra lo dado (“Nos educaron en la escuela del miedo“), lo incompleto (“la dicha absurda de lo impronunciable“), hasta el final, con despedida incluida, como Pavese: “cerrar las cortinas   morir un poco“. Y entre medias, salpicaduras de genialidad indómita (“Estar desnuda no es lo mismo que estar esperando“), que convierten la grieta, la brecha, en el primer aliento de la esperanza.

Hermoso libro, valiente, por momentos incendiario. Libro que crece con cada nueva lectura, libro que se basta en su propio grito.

Camino con los ojos cerrados / para no estar de regreso en ningún lugar

Autor

Rubén Romero Sánchez
Rubén Romero Sánchez (Madrid, 1978) es licenciado en Humanidades (2000) y en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada (2002), y ha realizado cursos de Doctorado en Literatura Española. Ha publicado los poemarios La Luna lleva tu nombre tatuado (2001), Lo que importa (plaquette, 2002), El mal hombre (2012) y Cuando los dioses no existían (plaquette, 2013), y ha sido recogido en diversas antologías de poesía y narrativa, como Vigilia Poética, del Centro de Poesía José Hierro (2003), Breviario de Relatos (2006), Antología del beso (2009), Ida y vuelta (2011) Voces del Extremo (2013) o Antología de poesía Netwriters (2014). Ha participado asimismo en el libro colectivo Vivir el cine: 120 películas que no podrás olvidar (2013), ha dirigido la sección de cine de la web cultural Culturamas, y ha sido presentador de las tertulias de cine de Periodista Digital TV. Escribe, además, en diversos periódicos y revistas sobre literatura, cine y ópera. Ha presentado numerosos actos culturales e impartido conferencias en la Academia de Cine, el Ateneo de Madrid, la Asociación de Escritores Españoles y diversas universidades. Forma parte del proyecto editorial Ártese quien pueda Ediciones. Su obra ha sido traducida al árabe, ruso y portugués.

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