Todo saldrá bien, de Wim Wenders

Todo saldrá bien, de Wim Wenders

El alemán Wim Wenders ha logrado más repercusión en el siglo XXI con sus documentales que con sus filmes de ficción. Sus cintas sobre otros creadores ( Buena Vista Social Club, The Soul of a Man, Pina, La sal de La Tierra) le han granjeado más prestigio y repercusión mediática que largometrajes como El hotel del millón de dólares, Tierra de abundancia o Llamando a las puertas de cielo. Todo saldrá bien, una cinta basada en un guion ajeno del noruego Bjørn Olaf Johannessen, no parece que vaya a cambiar esta tendencia.

El director germano sigue los pasos de un escritor cuya vida da un vuelco cuando atropella de manera fortuita a un chaval. Mientras su existencia y su carrera parece mejorar bastante pocos años después del accidente, el día a día de la madre del pequeño fallecido y el hermano de éste se convierten poco a poco en un infierno.

Charlotte Gainsbourg y James Franco en Todo saldrá bien

Charlotte Gainsbourg y James Franco en Todo saldrá bien

La historia haría las delicias de Atom Egoyan, que ya abordó un asunto parecido en la magistral El dulce porvenir. De hecho, al igual que en la muy libre adaptación de El flautista de Hamelin que consagró definitivamente al canadiense, las víctimas son menores y el hecho ocurre en un paisaje totalmente nevado. Sin embargo, a diferencia de la contenidísima emoción de aquel maravilloso filme, Todo saldrá bien resulta muy poco interesante debido a un guion reiterativo, unos diálogos poco brillantes , una dirección carente de la necesaria fuerza y la inclusión de personajes innecesarios, como el de la esposa del escritor, que encarna una desaprovechada Rachel McAdams y cuyo única función en el filme es subrayar más si cabe la insensibilidad del novelista.

A todo ello hay que añadir escasa simpatía que despierta su protagonista, un egocéntrico al que simplemente le preocupa su bienestar y que solo se preocupará de ayudar a sus víctimas involuntarias para calmar momentáneamente su conciencia o conservar su acomodada vida. Tampoco ayuda demasiado la interpretación de un marmóreo e inexpresivo James Franco. Quizá  el largometraje que podría haber sido más efectivo si hubiéramos seguido más de cerca las peripecias de la madre del niño fallecido, encarnada por una adecuada Charlotte Gainsbourg, y su hijo, pero director y guionista prefieren dejarlos en un segundísimo plano.

Rachel McAdams y James Franco en Todo saldrá bien

Rachel McAdams y James Franco en Todo saldrá bien

 

Por si fuera poco, Wenders muestra todo con una impostada solemnidad que no logra nada más que subrayar más si cabe la pretenciosidad de un filme que quiere ser un gran drama, pero acaba siendo poco más que un mal telefilme rodado innecesariamente en 3D. En resumen, un verdadero fiasco.

Autor

Julio Vallejo Herán creció queriendo ser un héroe Marvel. Sin embargo, las películas, los libros y la música se cruzaron en su camino y, desde entonces, se fijó como meta escribir de asuntos más o menos culturales. Licenciado en Periodismo y Experto en Comunicación y Arte por la Universidad Complutense de Madrid, ha desarrollado su labor como comunicador y crítico en medios como Televisión Española, Europa Press Televisión, Lainformacion.com, Cine para leer, Tendencias Magazine, AB Magazine, Coveritmedia, Pasionporelcine.es, Freek Magazine, Verano Complutense, Supernovapop.com, Macguffin, Muchoruido.com, Basecine.net, Muzikalia.com, Cine 5 Estrellas (www.cine5x.com), Avant Press, Cinema Ad Hoc y Notasdecine.es.

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