Sex King es la vida asfixiándose dentro de tu garganta

Sex King es la vida asfixiándose dentro de tu garganta

Cobro por humillación, no por tiempo ni por mano de obra. Da igual lo que me pidas y el tiempo que me pidas, soy tu muñeca de plástico particular por unas horas. Yo también estoy compuesto de aire. Pero yo… ¡joder! yo no voy a explotar, yo contengo todo para ti.

 

Monólogo de H, Sex King

 Por Carlos Costa

 

Angélica Liddell dice que el cuerpo es el lugar de la violencia. La vida es violencia. Cada acción cotidiana conlleva, como poco, un porcentaje mínimo de agresión física o psicológica. Desde una mirada cargada de odio en el metro, quizás sin conciencia de ella, hasta un asesinato en el piso superior en el que vivimos. Más aún en el trabajo, donde el empleado está por debajo de su jefe. Es una condición natural e innata con la que el ser humano nace, se reproduce (o no) y muere.

Sex King es violencia. Es la prostitución con o sin cuerpo presente. Sex King se impone cada vez que agachas la cabeza, cada vez que apartas la vista ante un hecho doloroso o injusto.

En este tipo de teatro (el In Yer Face, cuya creadora fue Sarah Kane, tomando sus bases del Teatro de la Crueldad de Artaud) no puedes cerrar los ojos, porque incluso aunque todo esté oscuro, los gritos de desgarro y de muerte acabarán penetrándote por todos los poros de la piel. El In Yer Face es la exposición extrema de una realidad que no se puede evitar cuando estás encerrado frente a ella. No importa la fábula que esté impresa en el texto, lo que importa es que el sentimiento de vergüenza, ese dolor en las tripas ante lo que queremos evitar, se imponga por encima del cuerpo, y traspase el espíritu de parte a parte, dejando una huella en el subconsciente de la que no podrás escapar.

Carlos Costa y Ignacio Ruiz es L,

Carlos Costa e Ignacio Ruiz es L,

H es un superviviente. R es una superviviente. L es el que tiene la supervivencia oculta en la bragueta del pantalón y sólo accede a concedértela cuando puede reducirte a la cosificación. En esta obra teatral, en este hecho teatral cargado de realidad inverosímil, el espectador es el que visiona el espectáculo siendo parte inevitable del conflicto.

¡Dios ha muerto! ¡es el fin del mundo, las noticias lo ocultan, pero es el fin del mundo! La deshumanización, la tecnología, sexo. Todo el mundo folla por todas partes y después se disparan, se mutilan. Las culatas de las escopetas machacan las bocas de las mujeres. Los hombres cortan sus genitales y los venden después para comer.

 Y llegados a este punto de caos, a este punto donde todos nos devoramos a todos para poder comer, para subsistir, ¿quién no se ha preguntado si estamos llegando al fin del mundo tal cual lo conocemos? ¿quién no ha perdido la fe en el ser humano? ¿quién no se ha planteado abandonar? Abandonar…abandonar…

Mortificación Teatro se abre en canal para que veas la enfermedad fluyendo dentro, y te salpique, y te contagie. Y que mueras de asco, de miedo, de espanto. Sex King somos tú y yo, luchando cuerpo a cuerpo, en el precipicio, a tan solo unos centímetros del fin de todo.

Carlos Costa es H y Ana Margo es R, y Ignacio Ruiz es L,

Carlos Costa es H y Ana Margo es R, e Ignacio Ruiz es L,

Sex King  Texto y Dirección: Carlos Costa Intérpretes: Ignacio Ruiz es L, Ana Margo es R, Carlos Costa es H Iluminación: Altaïr Adrián Música original: Isabel Porras Compañía Mortificación Teatro 

En cartel en El Umbral de Primavera –Madrid-,  a partir del 7 de octubre de 2016, más información de fechas y horarios aquí.

Autor

Carlos Costa
Soy Carlos Costa. Me he pasado toda la vida estudiando arte escénico. Desde el ballet, con apenas siete años de edad, hasta la performance, pasando por el teatro. Soy graduado en Arte Dramático por la ESAD de Sevilla, y graduado también hasta grado 8 por la Royal Ballet. Tras varios cursos de performance, así como uno de dirección con Carlos Tuñón, actualmente resido en Barcelona buscando nuevas formas escénicas, a través de los extremos, los excesos, la violencia y el sexo. Estoy intentando engendrar mi propia compañía, Mortificación Teatro, con la que vamos ya a por una tercera obra. “Lo único que nos salva de la vida, es el arte”

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