SEDOM.Un pueblo llamado pecado. El mensaje, según el género del emisor, de Julio Vargas

SEDOM.Un pueblo llamado pecado. El mensaje, según el género del emisor, de Julio Vargas

En la imagen la actriz Emilia Lazo, que es el «Ángel exterminador» que acude a SEDOM. Un pueblo llamado pecado  de Julio Vargas

 

«Es el ángel que ha prendido nueve incendios que cercan el pueblo, nueve que es múltiplo de tres o diez, que son tres mas tres más tres más uno».

 

Por Luis Muñoz Díez

 

SEDOM. Un pueblo llamado pecado, es fruto del trabajo de varios laboratorios. Julio Vargas es el responsable del texto y la dirección, para que sea una obra de teatro, marcándose un reto, y logrando un trabajo muy personal.

Si apunto que SEDOM. Un pueblo llamado pecado, tiene su germen en varios laboratorios, es como aviso, que, aunque vamos a asistir a una obra con su presentación nudo y desenlace clásico, la función se propone un reto, para conocer la respuesta del espectador.

La historia es la de dos niñas, a las que el medico del pueblo les diagnostica una extraña enfermedad, que afecta a su sistema inmunológico y todo agente externo, les desencadena una alergia que les podría conducir a la muerte.

Esta singular enfermedad, despierta en el pueblo una discriminación positiva. Todo en pueblo adopta a la familia, trabajan sus campos, pagan las medicinas, y todos los gastos que genera la familia. A cambio los progenitores pasan a ser un bien común de todo el pueblo, todos tienen derecho a opinar, todos los vecinos tienen llave de la casa, y los progenitores adquieren una deuda de agradecimiento, que los hace servir a cada ciudadano en cualquier cosa para que se los precise.

El hacer un resumen de la historia, es porque aquí viene la primera propuesta innovadora de Julio Vargas, las niñas tienen padre y madre, pero en las representaciones se alterna el protagonismo del padre y la madre. En unas funciones será el padre el que esté ausente, y en otras la madre. El juego consiste en cómo, con un mismo texto, y un mismo reparto, la reacción del público no es la misma, si encara la misma situación un mujer o un hombre, la el grado de agresividad, el trato con las hijas, y la postura frente al pueblo, variando únicamente el género de quien hace o dice el mensaje, que llega al del público de forma diferente.

SEDOM. Un pueblo llamado pecado, de Julio Vargas es fruto del trabajo de varios laboratorios.

SEDOM. Un pueblo llamado pecado, de Julio Vargas es fruto del trabajo de varios laboratorios.

La armonía del despropósito, el uso y el abuso, se establece como algo normal, pero la llegada al pueblo de una ángel con cuerpo de mujer, hace cambiar el punto de vista del progenitor, que corresponda a sea función, dudando incluso de la premisa que ha sido el sillar en que se ha sustentado todo, y surge la pregunta de ¿será cierto que las niñas sufren la extraña enfermedad?, que las obliga a permanecer encerradas en una cueva, y condena al progenitor de turno, a ser servidor eterno y agradecido, de todos los habitantes del pueblo.

Julio Vargas, en la obra denuncia el altruismo egoísta, del que da, únicamente para satisfacer su ego, o simplemente para situarse el papel de acreedor, logrando el poder reclamar tanto como se le antoje, de quien debe sentirse eternamente agradecido, y orgulloso de ser utilizado.

Vivimos en un momento en que los estímulos nos llegan de forma constate por diferentes pantallas, o de forma más clásica por los libros y el cine. Toda obra es mestiza, por lo que SEDOM. Un pueblo llamado pecado, aun teniendo una singularidad marcada, y el valor del experimento innovador, bebe del realismo Mágico, del surrealismo, el costumbrismo, y la parábola bíblica, con «Ángel exterminador» incluido.

El trabajo de Julio Vargas es valioso porque no juega con las cartas marcadas, ni escatima el riesgo, y el público lo agradece disfrutando de la función, con el agridulce sabor de boca, de reconocer mucha verdad, en lo que se nos muestra en forma de esperpento.

La labor de los actores es excelente: Isabel Arenal, Abraham Arenas, Marta Escurín, Emilia Lazo, Jerónimo Salas, Ana Serna, Mario Velasco, Raquel Ventosa, a tal punto, que no es fácil identificar a los habitantes de la fábula rural con moraleja, con los actores que la interpretan, ni en edad, ni en estética, y lo hacen con poco maquillaje, pero con un primoroso trabajo de expresión corporal, y una adecuada modulación de las voz.

No quiero destripar los detalles del cuento mágico SEDOM. Un pueblo llamado pecado, porque mi intención es recomendaros que vayáis a sentirla vosotros, directamente. Tampoco resalto el trabajo de ninguna interpretación sobre otra, porqué sería injusto. El reparto al completo conforma un “todo” compacto, pero si que voy a nombrar a Andrés Acevedo, que ha sido el asesor de movimiento, y felicitar a Julio Vargas, por el reto conseguido.

TÍTULO SEDOM. Un pueblo llamado pecado  TEXTO Y DIRECCIÓN Julio Vargas AYUDANTE DE DIRECCIÓN Rosel Murillo Lechuga INTÉRPRETES Isabel Arenal, Abraham Arenas, Marta Escurín, Emilia Lazo, Jerónimo Salas, Ana Serna, Mario Velasco, Raquel Ventosa ASESOR DE MOVIMIENTO ESCÉNICO Andrés Acevedo

Viernes y sábados 7, 8, 14, 15, 21, 22, 28 y 29 de febrero a las 20:00h en Nave73 Madrid, compra de entradas y más información aquí.

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

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