ROBERTO SAVIANO: Las heridas que se ocultan se pudren.

ROBERTO SAVIANO: Las heridas que se ocultan se pudren.

Por NACHO CABANA

“En Nápoles en particular y en Italia en general me acusan de mostrar solo lo malo que tiene la ciudad. De no hablar de sus hermosos cielos o de los atardeceres. De estos últimos no tiene mérito ni responsabilidad alguna el ser humano. De lo que yo retrato en mis libros, sí. Pero para una parte de la población local, admitir que existen los personajes y situaciones que describo supondría reconocer implícitamente la responsabilidad que ellos tienen en que esa situación no solo no se revierta sino que empeore. Es más fácil criticarme a mí, decir que solo me interesa hacer dinero. Desviar el foco del tema principal a lo colateral para así poder seguir hablando de cielos y atardeceres. Pero las heridas que no se exponen a la luz, que se tapan, acaban pudriéndose”.

“Después del fascismo, en Italia se impuso el tono moderado y el volumen bajo para hablar y debatir. Gritar era identificarse con los modos y maneras de Mussolini. Hoy todo ha cambiado. Si no gritas e insultas no eres percibido como auténtico. Eres un débil. Parte de culpa de esto la tienen los políticos progresistas que hablan siempre de consenso y diálogo y luego lo dejan todo como está. Es la primera vez en la historia que un presidente de EE.UU puede mentir y no pasa nada, que es más importante el rendimiento que se le saque a una mentira, que ésta “funcione” electoralmente, que la falta a la verdad”.

“Los atentados yihadistas están financiados por el tráfico de drogas. Muchos de los terroristas que se inmolan ni siquiera saben pronunciar correctamente al profeta en cuyo nombre matan y mueren. Si falleces con cien años eres “centenario”; si falleces con veinte eres legendario. Los jóvenes que retrato en mi novela La banda de los niños no son marginales, como puede suceder en Latinoamérica, sino de clase media baja. A sus padres, la crisis les ha roto la creencia de que el trabajo es recompensado con dinero y seguridad. Han visto a sus progenitores perderlo todo de repente tras años de sacrificio y por eso creen que el esfuerzo no sirve para nada. En el sur de Italia no se puede encontrar un trabajo digno si no conoces a un político o te emplea un familiar. Solo puedes trabajar de mecánico seis días a la semana por 300 euros al mes. Por eso los niños se convierten en delincuentes. Creen que si invierten 100.000 euros en coca, al año tendrán un millón. Por eso asaltan y roban, para conseguir esos primeros 100.000 euros. A los pocos que consiguen el dinero inicial se lo roban o les matan cuando intentan comprar la coca para vender”.

“La burbuja inmobiliaria que han sufrido en España se debe en parte a que traficantes de droga de todo el mundo invierten en su país comprando edificios para blanquear dinero porque aquí el foco policial no está sobre las grandes mafias de la droga siempre y cuando éstas no disparen”.

Estas son algunas de las reflexiones que la ametralladora verbal que Roberto Saviano tiene en la cabeza disparó sobre un entregado auditorio de la biblioteca pública Jaume Fuster de Barcelona ayer jueves. Un acto con unas inusuales medidas de seguridad (una furgoneta de mossos en la puerta, dos policías nacionales custodiándole) en el que el autor de Gomorra y Cero Cero Cero dialogó con un prudente Santiago Roncagliolo acerca de La banda de los niños, recién publicada en Anagrama en castellano y catalán. En ella, el amenazado periodista cuenta la historia del ascenso de Nicolás Fiorillo (alias Marajá) en un Nápoles donde sucesivas redadas policiales han creado un vacío de poder en la mafia.

Una presentación tan insólita como apasionante donde, por una vez, entre el público había mayoría de menores de 60 años. Al acabar, todo el mundo anduvo encantado de hacer cola para tomarse una foto con el autor y llevarse uno de sus libros firmados.

Y es que, a diferencia de Italia, en el estado español no es un desprestigio social formarse para conseguir algo.

Fotos NACHO CABANA y KARINA TIZNADO.

Autor

Nacho Cabana
Escritor y guionista profesional desde 1993. Ha trabajado en éxitos televisivos como COLEGIO MAYOR, MÉDICO DE FAMILIA, COMPAÑEROS, POLICÍAS EN EL CORAZÓN DE LA CALLE, SIMULADORES, SMS y así hasta sumar más de 300 guiones. Así mismo ha escrito los largometrajes de ficción NO DEBES ESTAR AQUÍ (2002) de Jacobo Rispa, y PROYECTO DOS (2008) de Guillermo Groizard. Ha dirigido y producido el documental TRES CAÍDAS / LOCO FIGHTERS (2006) presentado en los festivales de Sitges, DocumentaMadrid, Fantasia Montreal, Cancún y exhibido en la Casa de América de Madrid. Ganó el premio Ciudad de Irún de cuento en castellano en 1993 con LOS QUE COMEN SOPA, el mismo premio de novela en castellano en el año 2003 con MOMENTOS ROBADOS y el L´H Confidencial de novela negra en 2014 con LA CHICA QUE LLEVABA UNA PISTOLA EN EL TANGA publicada por Roca Editorial.

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