Periodo de reflexión de Sergio Martínez Vila

Periodo de reflexión de Sergio Martínez Vila

Fabia Castro, Marta Malone, Viridiana Moreno, Mikeka N’Shimbi y Marta Malone en Periodo de reflexión de Sergio Martínez Vila, dirigida por Camilo Vásquez.

Por Luis Muñoz Díez

Periodo de reflexión de Sergio Martínez Vila, dirigida por Camilo Vásquez. Ha vuelto a la cartelera madrileña, para recordarnos, porque saber lo sabemos, las condiciones en que viven en nuestro país y porqué están obligadas, muchas mujeres de los cuatro continentes a ejercer el oficio más antiguo del mundo.

La realidad se compone de capas superpuestas y adosadas, que muchas veces no nos permiten ver lo que ocurre justo al lado nuestro. Basta con levantar levemente un velo para que esa realidad se nos cuele en lo cotidiano, por eso es tan válida la propuesta de Periodo de reflexión. La prostitución es una vía de escape que para el hombre siempre ha estado abierta, un mercado de consumo en el que se mercadea de la simple charla, a las fantasías más oscuras.

No se le escapa a nadie que en 2017, casi todo el mundo tiene acceso a practicar sexo sin mucha dificultad, por lo que el mundo de la prostitución, y el lugar en donde queda la mujer pasa por un momento siniestro, porque lo que podría ser un simple encuentro lúdico, pasa por la búsqueda de la singularidad y la reafirmación de poder, de pago mando y someto.

Periodo de reflexión de Sergio Martínez Vila, pone luz a el estado de la mujer como sujeto pasivo, entre quien vende y quien compra, incidiendo en que ambos cuentan con la colaboración de las víctimas, que son sometidas por la necesidad económica de terceros, padres e hijos en algún remoto país. Y si esta amenaza no fuera poca, se les amarra al puesto de trabajo de una manera tan segura para domar voluntades, como es la dependencia a alguna sustancia.

En la imagen las actrices Carolina Clemente y Mikeka N’Shimbi Foto David García-Amaya

En la imagen las actrices Carolina Clemente y Mikeka N’Shimbi Foto David García-Amaya

El texto de Sergio Martínez Vila, está hilado de una manera directa al corazón, y ha dotado a cada personaje de un lenguaje propio que atraviesa, cuenta con una puesta en escena sensible y vigorosa de Camilio Vásquez, que dirige un elenco de actrices en las que se llega a confundir si estas asistiendo a una representación o a un documento teatral real.

El casting de actrices está elegido con mano diestra, Fabia Castro, Carolina Clemente, Marta Malone, Viridiana Moreno y Mikeka N’Shimbi, parece que cuando el público abandone la sala un coche de cancerberos les devolverá a su bar de carretera.

Sería injusto señalar el trabajo de una de las actrices por encima de otra porque es un trabajo actoral compacto, y cada una de las actrices imprescindibles para que surja el milagro de pasar batería, y que el público se hunda en la butaca.

La función está cuidada y se nota, es justo señalar el buen trabajo de vestuario de Guadalupe Valero, la escenografía de Alfonso Díez y la Iluminación de Antonio Colomo.

La magia del teatro es saber representar, no basta con ser, y Camilo Vásquez acierta, porque logra que el espectador traspase la línea a ese lugar en que la ficción es realidad, y nos hace presente, que detrás de esas luces de carretera hay sexo, dolor, víctimas y verdugos.

Título Periodo de reflexión Dramaturgia: Sergio Martínez Vila  Dirección: Camilo Vásquez / Intérpretes: Fabia Castro / Carolina Clemente / Marta Malone / Viridiana Moreno / Mikeka N’Shimbi / Vestuario: Guadalupe Valero/ Ayudante de dirección: Lula Lambrich / Escenografía: Alfonso Díez / Iluminación: Antonio Colomo/ Diseño gráfico: Diego Estebo / Fotos: David García-Amaya / Producción ejecutiva: D’LaNada Producciones / Espacio Labruc.

En cartel en Teatros Luchana de Madrid partir del 10 de marzo de 2017, más información de fechas y horarios aquí.

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

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