Nieves Álvarez: “La subjetividad machista e interesada nos conduce a la discriminación y la injusticia”

Nieves Álvarez: “La subjetividad machista e interesada nos conduce a la discriminación y la injusticia”

Por Rubén Romero Sánchez

Este jueves 25 de enero se presenta en La Central de Callao (Madrid) uno de los libros que más está dando que hablar en lo que llevamos de año: Descubrir lo que se sabe. Estudio de género en 48 premios de poesía (Tigres de Papel y Genialogías), de la autora abulense afincada en Cantabria Nieves Álvarez. El libro, de cuya publicación se ha hecho eco la inmensa mayoría de medios españoles, recoge un trabajo de dos años en los que la autora concretiza en datos, a la vez que analiza, la situación de la mujer en la literatura española en los últimos cien años, ausente forzada de los premios de poesía e incluso de los propios jurados de estos premios, a partir del estudio de 48 premios de poesía con una dotación de 5000 euros o más.

– En tu informe, descubres que el 82% de los premios de poesía desde 1923 a 2016 ha sido otorgado a hombres. ¿Se percibe alguna mejora en las últimas décadas, relacionada con los cambios sociales vividos en España?

Teniendo en cuenta todos los premios de los 48 concursos analizados, los resultados concretos son: 257 premios (el 17,51%) fueron para poesía escrita por mujeres, y 1.211 premios (el 82,49%) para poesía escrita por hombres.

Puede que haya mejorado un poco el número de premios concedidos a mujeres a lo largo de los años, pero, en general, no mucho.

Pondré un ejemplo: los Premios Nacionales de poesía: en la primera época, que abarca de 1923 a 1976, se premió solo a una mujer y a 53 hombres. En la segunda etapa, que va de 1977 a 2016, se han concedido 5 premios a mujeres y 33 a hombres. Y en el Premio Nacional de poesía joven, que va desde 2011 hasta 2016, se han otorgado 2 premios a mujeres y  4 a hombres.

¿Hemos mejorado? Bueno, puede que sí, pero no tanto como se debería. En algunos casos hemos empeorado.

Portada del libro

– Casi en un tercio de los jurados no hubo ninguna mujer, y el 15% de las mujeres que formaron parte de jurados eran secretarias sin voz ni voto. Ni siquiera se tiene en cuenta su opinión. ¿Por qué crees que sucede esto?

Esto es una cuestión de poder. El poder, en este y otros muchos temas (arte, ciencia, etc.), sigue estando en manos de algunos hombres, generalmente misóginos, cuando no machistas, que consideran que las mujeres valemos para trabajar, pero no para figurar en el canon, para recibir premios y distinciones. Podemos corregir sus textos (cuando no escribirlos y que los firmen ellos) pintar sus cuadros, etc.; pero que no se nos vea mucho. Algunos, más montaraces, piensan que no deberíamos haber salido nunca de nuestra casa. Afortunadamente, cada vez hay más que (como tú) consideran que hombres y mujeres somos diferentes, pero debemos ser tratadas como iguales, con los mismos derechos y obligaciones.

– Según tu estudio, dos de los cuatro hombres que más han participado como jurados en los premios de poesía de los últimos casi cien años son Chus Visor y Munárriz, a la sazón los editores de las dos editoriales que más libros de poesía han vendido en España en las últimas décadas. ¿Cuánta relación hay entre machismo y mercantilismo?

El estudio ha podido confirmar que algunas editoriales (en Visor es más claro el fenómeno) mediatizan los premios para publicar lo que quieren publicar, sin coste alguno, con publicidad gratuita y promocionando a sus autores. Es decir, vuelve a ser una cuestión de poder. Poder hacer lo que consideren oportuno para su negocio, con el dinero de los organismos públicos, es decir nuestro, tanto de hombres como de mujeres.

La cuestión funciona así: los editores (algunos miembros del jurado también) dicen a sus poetas que se presenten a un premio en concreto (en el que ellos son miembros del jurado, claro), si el comité de selección no ha seleccionado ese poemario lo reclaman y lo premian. Así de sencillo, y en este caso ya no solo se margina a las mujeres, sino a cualquier poeta (hombre o mujer) que previamente no haya publicado en una editorial importante, no tenga amigos en el jurado, o tenga la deshonestidad suficiente para aceptar un premio que se lo han dado por enchufismo. El cumplimiento de las bases (que dice que los poemarios deben presentarse con plica), se lo pasan por el arco del triunfo, con el beneplácito de las instituciones convocantes.

– Hace unos años, un alumno me preguntó por qué en el libro de Literatura de 3º ESO solo había hombres en la Edad Media y el Renacimiento. Me preguntó que si era porque las mujeres no escribían. Les propuse que buscaran información sobre mujeres escritoras hasta 1600. Finalmente, encontraron más mujeres que hombres salían en el libro. ¿Por qué ese silencio académico?

Así es, Rubén, tal como lo cuentas. Las mujeres poetas, escritoras, artistas, etc., estamos ocultas en los libros de texto, no formamos parte del canon, nos quieren ignorar y nos ignoran. Es una cuestión secular que pertenece al patriarcado más rancio y terrible que sigue dominando en muchas partes.

Ana López-Navajas (Universidad de Valencia) es autora de un magnífico  estudio Análisis de la ausencia de las mujeres en los manuales de la ESO. Una genealogía del conocimiento ocultado. Ella puede darte respuestas fundamentadas a tu pregunta, mejor que yo.

– Estudios como este tuyo, asociaciones como Genialogías, de la cual eres vicepresidenta, o editoriales que apuestan por publicar a las mujeres, están adquiriendo cada vez más fuerza. ¿Qué cambios se pueden conseguir respecto a la situación que describes a raíz de tu informe, a corto y medio plazo?

  • Lo principal es que se cumplan las leyes europeas y la Ley de Igualdad Efectiva.
  • Que haya paridad en los jurados.
  • Que las editoriales no influyan en los jurados ¿es necesario que estén?
  • Que si las bases dicen que debe presentarse con plica no se admita la petición de rescate de un poemario (que no estaba en la selección previa), porque, en buena lógica, decir el nombre de un poemario debería estar prohibido. Y si se dice, no se debería aceptar que se ponga en la selección.

No queremos quitar a los hombres para ponernos nosotras, ni mucho menos, lo que queremos es que no se nos ningunee, que no se afirme de manera tan alegre que somos malas poetas (sin criterio ninguno, solo de manera subjetiva y machista, sin fundamentación teórica alguna).

Para cumplir las leyes europeas, los organismos públicos y privados sin fines de lucro deben promover la igualdad entre hombres y mujeres, en consonancia con el Compromiso estratégico de la Comisión para la igualdad de género 2016-2019 (frase textual tomada de un documento oficial de la Unión Europea).

– En tu estudio denuncias el incumplimiento de la Ley de Igualdad Efectiva de 2007 en los premios poéticos. ¿Por qué las autoridades no toman partido ante este incumplimiento?

Creemos que se deben cumplir el artículo 11 y el artículo 26 de la Ley de Igualdad Efectiva promulgada en el año 2007, que no han sido modificados en las revisiones posteriores y por tanto están en vigor, en virtud de lo cual se debe dar paridad en los jurados.

De todas formas, eso deberías preguntárselo a esas autoridades. Nosotras lo vamos a hacer, les vamos a enviar el estudio y denunciar el incumplimiento.

Sé que en el caso de los Premios Nacionales (dicho por las funcionarias responsables del servicio) lo han tenido en cuenta, por eso (unos años con otros) incluyen la paridad en los jurados, casi siempre desde 2008.

Nieves Álvarez

– En el ámbito literario, ¿cuál es el papel que debemos jugar los hombres para contribuir a la igualdad efectiva?

Gracias por la pregunta, pocos hombres se la formulan.

Personalmente pienso que os debéis negar a participar en aquellos supuestos en los que se produce un claro ninguneo de las mujeres, porque eso es el germen de la violencia.

Mi padre solía decirme “no pases nunca por encima de los demás”, eso es lo que hago y pido: no quiero que me regalen nada por el hecho de ser mujer, pero tampoco quiero que me lo quiten por el hecho de serlo. Debería haber unos baremos para evaluar los premios, porque la subjetividad machista e interesada nos conduce a la discriminación y la injusticia.

 – En el mundo de la empresa, la mayoría de direcciones generales las ocupan los hombres, quienes, además, ganan de media más sueldo que las mujeres a igual trabajo, y todo esto a pesar de que en España hay más mujeres con estudios superiores que hombres. ¿Qué se puede hacer?

Cuánta razón tienes. Hay algunas empresas, sin embargo, en el mundo de la tecnología (lo sé porque acaba de escribir un artículo en relación a este tema) que están poniendo a mujeres al frente, tal vez por imagen o por eficiencia (que es lo que dicen) pero, en términos generales sucede lo que apuntas.

¿Qué se puede hacer? Buscar la paridad y analizar resultados. Eso es una medida inteligente y necesaria. Todo ello combinado, claro, con la necesidad de compartir cargos y cargas. Muchas mujeres que ocupan puestos directivos llegan a casa y deben seguir trabajando mientras sus compañeros se han marchado de fiesta, están viendo un partido, leyendo el periódico, navegando por la red, o vete tú a saber qué.

Y es que, la verdad, hay mucho que cambiar también a niveles domésticos. Para empezar que no nos maten por querer ser libres.

 

Descubrir lo que se sabe. Estudio de género en 48 premios de poesía (Tigres de Papel y Genialogías) será presentado el jueves 25 de enero en La Central de Callao a las 19.30 h. Junto a la autora, estarán Julieta Valero, coordinadora en la Fundación Centro de Poesía José Hierro, poeta y miembro de la Asociación Genialogías, y Cristina Fallarás, periodista y escritora, y defensora de los derechos de la mujer.

Autor

Rubén Romero Sánchez
Rubén Romero Sánchez (Madrid, 1978) es licenciado en Humanidades (2000) y en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada (2002), y ha realizado cursos de Doctorado en Literatura Española. Ha publicado los poemarios La Luna lleva tu nombre tatuado (2001), Lo que importa (plaquette, 2002), El mal hombre (2012), Cuando los dioses no existían (plaquette, 2013) e Historia de la locura (2017), además de la novela La tristeza (2014), y ha sido recogido en diversas antologías de poesía y narrativa, como Vigilia Poética, del Centro de Poesía José Hierro (2003), Breviario de Relatos (2006), Antología del beso (2009), Ida y vuelta (2011) Voces del Extremo (2013) o Antología de poesía Netwriters (2014). Ha participado asimismo en el libro colectivo Vivir el cine: 120 películas que no podrás olvidar (2013), ha dirigido la sección de cine de la web cultural Culturamas, y ha sido presentador de las tertulias de cine de Periodista Digital TV. Escribe, además, en diversos periódicos y revistas sobre literatura, cine y ópera. Ha presentado numerosos actos culturales e impartido conferencias en la Academia de Cine, el Ateneo de Madrid, la Asociación de Escritores Españoles y diversas universidades. Ha sido editor en Ártese quien pueda Ediciones. Su obra ha sido traducida al árabe, ruso y portugués.

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