Nico, 1988, de Susanna Nicchiarelli

Nico, 1988, de Susanna Nicchiarelli

La figura de la cantante, modelo y actriz Nico ha estado ligada casi siempre a nombres masculinos. Muchos la recuerdan por su colaboración con el mítico grupo The Velvet Underground, donde los líderes eran John Cale y Lou Reed; su pertenencia a la recordada Factory de Andy Warhol, las relaciones que mantuvo con músicos como Brian Jones y Jim Morrison, o el noviazgo con el director francés Philippe Garrel, que la convirtió en musa de filmes como La cicatrice intérieure y Un ange passe.

Nico, 1988 pretende reivindicar a la artista sin vincularla a ningún varón. La directora italiana Susanna Nicchiarelli, firmante de Cosmonauta y La scoperta dell’alba, decide centrarse en ella dejando de lado sus ilustres colaboradores e idilios, y demostrando que tenía suficiente personalidad como para volar sola en el terreno creativo.Lo hace huyendo como de la peste del retrato complaciente y reflejando los últimos meses de la vida de la artista, cuando se ganaba la vida haciendo giras por Europa aprovechando su estatus de estrella de culto.

El largometraje nos dibuja a una persona amargada, infeliz y adicta a las drogas que miraba sin demasiada nostálgica un pasado lleno de oropel, donde ella brillaba por su belleza, pero que distaba de tan maravilloso como algunos creían. Sus declaraciones a la prensa, recreadas en el filme, la muestran arisca y poco amable con muchos de aquellos que forjaron el mito, especialmente con su colaboración en el celebrado disco The Velvet Underground & Nico. Los numerosos flashbacks que pueblan la cinta sirven para que comprendamos más si cabe como la tristeza de la intérprete de These Days, especialmente en lo concerniente a su relación con su hijo. El largometraje perfila a una mujer a la deriva que, sin embargo, quería enderezar el rumbo, pero que no pudo hacerlo por culpa de una repentina muerte en 1988.

Nico 1988

La actriz danesa Trine Dyrholm logra imprimir a su encarnación de la artista la necesaria mezcla de fragilidad y dureza como para que comprendamos la angustia vital de la voz que nos cautivó en temas como Femme Fatale. No obstante, Nico, 1988 dista de ser perfecta, especialmente cuando aborda al resto de personajes que acompañaban a la cantante en sus últimos conciertos, esbozados de manera demasiado apresurada y poco más que muletas con la que sustentar el retrato de la protagonista.

Autor

Julio Vallejo Herán creció queriendo ser un héroe Marvel. Sin embargo, las películas, los libros y la música se cruzaron en su camino y, desde entonces, se fijó como meta escribir de asuntos más o menos culturales. Licenciado en Periodismo y Experto en Comunicación y Arte por la Universidad Complutense de Madrid, ha desarrollado su labor como comunicador y crítico en medios como Televisión Española, Europa Press Televisión, Lainformacion.com, Cine para leer, Tendencias Magazine, AB Magazine, Coveritmedia, Pasionporelcine.es, Freek Magazine, Verano Complutense, Supernovapop.com, Macguffin, Muchoruido.com, Basecine.net, Muzikalia.com, Cine 5 Estrellas (www.cine5x.com), Avant Press, Cinema Ad Hoc y Notasdecine.es.

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