EL MÉDICO en el Nuevo Apolo.

EL MÉDICO en el Nuevo Apolo.

Por NACHO CABANA

Con algunas honrosas excepciones (generalmente provenientes del ámbito catalán), la historia de los musicales de gran formato escritos (tanto texto como música) en España se mueve entre la indulgencia y la vergüenza ajena. Fuera de las franquicias (que, como no me cansaré de repetir, son mejores cuanto más mimético del original es el espectáculo) y al margen del éxito cosechado, el teatro musical 100% hispano es una sucesión de, el mejor de los casos, “juke boxes” miméticos unos de otros y con un cuerpo de baile permanentemente aquejado del mal de San Vito.

Hasta El médico. Sin duda, el mejor musical original que nunca se haya producido en nuestro país.

 

Y no era una empresa fácil adaptar las más de 600 páginas de la novela original que, recordemos, se desarrolla en una parte importante de su historia en un viaje (algo siempre complicado de resolver en un escenario). Felix Amador, desde el texto, lo hace centrándose en la peripecia de ese niño con cierto poder sanador desde su nacimiento hasta su madurez intentando no perderse en las tramas secundarias no directamente relacionadas con el personaje principal. Lo consigue en el primer acto mientras que en el segundo, la aparición del villano se suma al desarrollo de la historia de amor alargándose todo más de lo debido.

 

Iván Macías (compositor y director de la orquesta completa que hay en el foso) ha estudiado a fondo los modos y maneras de los musicales clásicos y acierta tanto en los temas principales (Escrito en las estrellas) como en los fragmentos cantados de transición brillando en la apertura (El barbero ya llegó) y en el juguetón aunque algo predecible Canción de los estudiantes.

 

Pero es la escenografía de Alfonso Flores quien se lleva la palma. Para empezar tiene que bregar con el difícil escenario del teatro Nuevo Apolo, tan estrecho que es imposible ocultar en los lados ningún elemento escenográfico obligando a que todo surja y desaparezca por la parte superior. Un reto que Flores supera con nota (han hecho obra en el recinto) sin recurrir a los, ahora tan en boga, mappings y proyecciones; jugando con ingenio con diferentes volúmenes de gran tamaño, combinándolos para crear los diferentes localizaciones en que se desarrolla la acción y recurriendo a una plataforma giratoria en el suelo para reforzar la idea de movimiento. La colocación de sendos espejos a la derecha y a la izquierda en algunas escenas (no repetir los recursos es una de las virtudes del montaje) resuelve lo angosto del proscenio. Incluso se permiten una muy apañada tormenta de arena donde el viento llega hasta el espectador.

 

El médico rompe también con la maldición hispana consistente en que los actores no cantan y/o los cantantes no actúan. Adrián Salzedo como protagonista tiene la presencia vocal y escénica suficiente para encarnar a Rob J. Cole al igual que la portuguesa Sofía Escolar como Mary que brilla especialmente en el solo En la tormenta . Muy bien, así mismo, Paula González, una de las tres niñas (más un varón) que interpretan a Cole de pequeño, sensacional de voz en Hoy partiré y sin los vicios actorales que suelen provocar que todos los infantes actores españoles hablen parecido. Bien el barítono bajo Alain Damas como Sha; entrañable el trabajo de Joseán Moreno que da sentimiento al mentor del médico del título. A Ricardo Truchado (Avicena) se le nota en exceso su experiencia como doblador y cumple a pesar de un cierto hieratismo.

 

José Luis Sixto aúna todas las voluntades anteriores con una dirección clásica que no confunde ritmo con velocidad, que subraya lo justo para emocionar el paso de tiempo en la trama y que es eficazmente apoyado en todo ellos por Francesc Abós en las coreografías.

Esperemos que esta producción, realizada al margen de los clanes habituales que controlan la cartelera madrileña, no solo consiga llegar al final de esta temporada 2018/20 sino que sea franquiciada a otros países con una traducción teatral musical propia mucho más evolucionada que el nuestro.

Por cierto, que se ofrece la posibilidad de ver el show desde el foso de la orquesta.

Más información y entradas aquí.

Autor

Nacho Cabana
Escritor y guionista profesional desde 1993. Ha trabajado en éxitos televisivos como COLEGIO MAYOR, MÉDICO DE FAMILIA, COMPAÑEROS, POLICÍAS EN EL CORAZÓN DE LA CALLE, SIMULADORES, SMS y así hasta sumar más de 300 guiones. Así mismo ha escrito los largometrajes de ficción NO DEBES ESTAR AQUÍ (2002) de Jacobo Rispa, y PROYECTO DOS (2008) de Guillermo Groizard. Ha dirigido y producido el documental TRES CAÍDAS / LOCO FIGHTERS (2006) presentado en los festivales de Sitges, DocumentaMadrid, Fantasia Montreal, Cancún y exhibido en la Casa de América de Madrid. Ganó el premio Ciudad de Irún de cuento en castellano en 1993 con LOS QUE COMEN SOPA, el mismo premio de novela en castellano en el año 2003 con MOMENTOS ROBADOS y el L´H Confidencial de novela negra en 2014 con LA CHICA QUE LLEVABA UNA PISTOLA EN EL TANGA publicada por Roca Editorial. Acaba de publicar en México su nueva novela VERANO DE KALASHNIKOVS (Harper Collins). Su nueva serie, MATADERO, este año en Antena 3 y Amazon Prime.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *