Marylin Monroe. Hoy 1 de junio de 2016, no comple 90 años

Marylin Monroe. Hoy 1 de junio de 2016, no comple 90 años

El mito Marylin Monroe significa la culminación del Cine y la Fotografía como elemento plástico más importante de pasado siglo XX, pudiéndolos considerar no solo como reflejo fiel de la vida misma, sino como un arte al nivel de la pintura o la escultura. El retratado trasciende y esa alquimia no pertenece ya a la realidad, y si no se entiende así el fenómeno Marylin sería un mero culto a la necrofilia, dado que un tanto por ciento muy elevado de la población que se enciende ante sus curvas no había nacido el fatídico 4 de agosto de 1962.

Su carrera como actriz no fue fácil y fue despedida de varios estudios hasta que encontró un hueco, pero sin rodar muchos títulos dejó uno de los legados interpretativos más sólidos de la historia de Hollywood del siglo XX.

Siempre desconfié de ese cliché de rubia tonta, si lo hubiera sido no habría sufrido tanto, aunque su naufragio personal se debe a una inestabilidad afectiva arrastrada desde la infancia, edad donde se hace acopio de carencias y seguridades que nos han de servir de soporte el resto de nuestra vida.

Aparentemente sólo quería ser objeto, pero en lo más profundo de su alma deseaba rescatar el cariño que le escatimaron de niña sus padres. Se retrata con su famosa frase “No quiero hacer dinero. Yo sólo quiero ser maravillosa”; y  ¿por qué tenía ese afán de ser maravillosa?, pues muy sencillo, para ser querida.

A una edad es difícil encontrar unos padres adoptivos, por lo que la seguridad de la figura paterna la busco en el oropel de la fama y eso representaron el dios de estadio nacional Joe DiMaggio, el escritor  Arthur Miller, la influencia de la mafia con Frank Sinatra, para acabar cobijada en el poder con mayúsculas: el político, con los hermanos Kennedy, uno fiscal general y el otro presidente.

Los hermanos Kennedy se la pasaron de cama en cama, y cuando se cansaron de la preciosa muñeca rubia, quisieron pasar de ella y ahí le lastimaron donde más dolía. Sintió que ya no era maravillosa ni querida y deseo venganza, sin medir que su piel de ángel era muy vulnerable si entraba en colisión con la piel de los galápagos de los que ostentan el poder.  Muy equivocada, basó su fuerza en lo que sabía, y dicen que amenazó con contarlo, y precisamente  saber lo que no debía era el pasaporte más válido para viajar a mejor vida.

La muerte de la estrella  tuvo un dictamen unívoco: Marilyn Mónroe se ha suicidado con una ingesta masiva de capsulas de barbitúrico. A nadie le extraño, la actriz lo había intentado antes en cuatro ocasiones, pero su estómago estaba vacío, no había ni rastro de las cápsulas amarillas de las 40 pastillas de Seconal necesarias para tener esa cantidad de fármaco en sangre.

La lista de nombres de quien mandó matar es larga y va desde acusar a los servicios secretos de seguridad  a los hermanos Kennedy, a que el brazo ejecutor fuera la misma Mafia o nombres como Pat Newcomb, secretaria de la actriz,  Ralph Greenson, su psiquiatra, el actor Peter Lawford, casado con Patricia Kennedy, o Eunice Murray, ama de llaves de la estrella  que después resultó ser una enfermera camuflada e impuesta por el psiquiatra Greenson, a ella se le atribuyen unas declaraciones que algunos califican de tinta de calamar para apartar de ella misma la atención, en ellas afirma que la noche del 4 de agosto estuvo en la casa de la actriz Robert Kennedy. ¿Qué buscaba? Se dice que un cuadernito rojo en el que Norma apuntaba todo, por consejo de su psicoanalista Greenson. En ese cuaderno podría haber anotados secretos de estado que le hubieran contado los Kennedy  entre sábanas o el mismo Frank Sinatra, como las conexiones del Presidente con la mafia de los camioneros, el candente tema de la toma de Cuba desde la Bahía de Cochinos o los posibles planes de la CIA para matar a Fidel Castro. Se apuntan también asuntos más extravagantes, que ella conociera que el presidente había establecido contacto y conversado en el Área 51 con extraterrestres.

El principio de la teoría de la conspiración y muerte de la estrella se fija,  en un viaje a México en febrero de 1962, una foto perteneciente a la rueda de prensa dio la vuelta al mundo y confirmó que la estrella no usaba bragas y que era rubia teñida.

En México se reunió por azar o por gusto  con un grupo de intelectuales de izquierdas, en aquella época sinónimo de comunistas, y según unos informes desclasificados la actriz fue investigada por J. Edgar Hoover, director del FBI y más tarde de la CIA, y el resultado no tranquilizo a Hoover ni al mismo fiscal general del estado, Robert Kennedy, que pudieron ver en ella a una peligrosa Mata Hari que actuara de forma irresponsable o simplemente por despecho al verse rechazada por los hermanos.

Que John Fitzgerald Kennedy significaba todo para ella era una realidad, y para cantar el 9 de mayo del mismo 1962 el famoso “Happy Birthday Mr. President” se ausentó sin permiso durante nueve días del rodaje de Something´s Got to Give (1962), ante la desesperación de los directivos de la La 20th Century Fox, que pensaban paliar con esta producción parte de la ruina que le había acarreado Cleopatra (1963).

De México volvió con José Bolaños, el que sería su último novio y de quién se dice que también fue la última persona con la que habló la actriz. La lista de comunistas a los que podía pasar información confidencial consciente o inconscientemente empezaba por Bolaños y continuaba con Frederick Vanderbilt Fieldquese, dueño de la casa donde se hospedó la actriz en México, o su mismo su psicoanalista, Ralph Greenson, que ejercía una influencia poderosa sobre Marilyn.

Hace unas semanas volví a ver La tentación vive arriba (1955) y era espectacular. Era demasiado hermosa y su prematura muerte quizá le libró de ese desasosiego que le mantuvo al borde de la locura y de la muerte durante toda su vida. Cuando un niño ha sentido el desamparo del desamor jamás se recupera y para mí la vejez y el olvido hubiera supuesto para Norma peor castigo que la misma muerte.

Si Robert y  John F. Kennedy ordenaron su muerte cometieron un ejercicio de estúpida omnipotencia, porque si la actriz les molestaba ellos también resultaron molestos para  otros intereses más a la sombra y su poder resultó quebradizo. John Fitzgerald Kennedy  solo sobrevivió a Marilyn Monroe quince meses y dieciocho días. Fue asesinado el 27 de noviembre de 1963 en Dallas, y su hermano Robert corrió la misma suerte el 6 de junio de 1968  en Los Ángeles, donde nació y murió la mítica actriz. Ahora bien, en el caso de Marilyn, la misma muerte que la sacó de este mundo la hizo, a su vez, eterna.

Marilyn Monroe, en el fondo nunca dejó de ser la niña que aparece en la imagen.

Marilyn Monroe, en el fondo nunca dejó de ser la niña que aparece en la imagen.

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

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