Martingala, de Joan Yago, dirigida por Gerard Iravedra

Martingala, de Joan Yago, dirigida por Gerard Iravedra

Martingala: Artificio o astucia para engañar a alguien, o para otro fin.

Por Luis Muñoz Díez

 

Martingala, de Joan Yago, no busca engañar a terceros. Después de ver la función, creo que se trata de la martingala que nos presentamos a nosotros mismos, para dar sentido a una existencia que deja demasiadas preguntas sin contestar.

En la película El ángel exterminador de don Luis Buñuel, un grupo de personas de la altísima burguesía se reúnen para cenar, y una extraña fuerza no les permitía salir del salón donde se había celebrado el banquete. En la obra de Yago, ocurre algo parecido, por otra extraña razón dos mujeres que llegan por azar a la casa de Quim y Jonás, regresarán.

La obra se inicia cuando Quim y Jonás, abren la puerta de su casa a Aurora, una mujer guapa y elegante en la cuarentena, que acaba de sufrir un percance en la calle.

Fernando Tielve y Ferrán Vilajosana

Fernando Tielve y Ferrán Vilajosana

Quim con desparpajo, entrará pronto en una conversación que va más allá de lo convencional y pondrá sobre la mesa su martingala. Su particular forma de vivir de la especulación y el juego, como vía de escape a una situación en que no ha cumplido con lo prometido.

Los jovevenes anfitriones, aunque ya no tan jóvenes, estudiaron lo que se les antojó, con la certeza de que una vez acabada su formación se podrían sentar a sopesar cual de todas las ofertas de trabajo recibidas era la más ventajosa, pero la realidad fue muy distinta.

Aurora en su paradoja se la educó en el esfuerzo, pero una vez pasada la prueba la sociedad la acogió otorgándola no sólo un puesto de trabajo, también un lugar.

Por medio de una página de contactos Quim conocerá a una chica de su edad, que aparecerá en su vida como una sofisticada cocotte, cuando no es más que una niña aburrida que quiere experimentar. Un juego que él propicia, pero solo pretende sexo, abonar una tarifa y seguir a sus cosas. Ella quiere, que la mientan y construir una martingala por tiempo limitado, que sazone su vida.

Pronto nos daremos cuenta de que tiene más importancia el cómo jugamos nuestras cartas, que la mano de naipes que nos ha tocado.

A Quim le pone físico y vitalidad Fernando Tielve, que realiza un ejercicio de ingeniería creativa para desprender la luz que necesita Jonás. Un artista que se ahoga con su propia saliva, al que pone toda la inseguridad que precisa Ferrán Vilajosana.

Julia también juega sus cartas en positivo, en contra de Aurora que ha de luchar contra las falsas creencias que le inculcaron sobre el protocolo de cómo deben ser  sus sentimientos. Se siente desconcertada, y de alguna manera culpable, por haber seguido viviendo sin quiebro ni desmayo, a pesar de haber perdido al que fue el amor de su vida.

El texto sugiere más de lo que dice, y no puede ser de otra forma porque trata una realidad social y existencial que varía permanentemente. Sobre la que se puede teorizar sin límite, sin conclusión posible.

No creo que vivamos un tiempo peor que otros, lo que ocurre es que contamos con la suficiente información, como para intuir el sinsentido. Martingala permite comprobar la orfandad que genera en algunos la ausencia de respuesta de la sociedad ante la soledadad y lo particular, o la energía con que cada uno legitima sus actos, para justificarse.

La puesta en escena de Gerard Iravedra es muy directa y acierta de pleno, porque Martingala en sí, es un artífico. El director centra su empeño en marcar la diferencia de los personajes, sus afanes. y su particular manera de nadar contra corriente.

Fernando Tielve es un auténtico encantador de serpientes. El actor ideal para erigir y sujetar en el aire una martingala. En un constante juego de hacer como que… y frente a su martingala  está el realismo de Aurora, que a pesar de sus heridas encara la situación. Elisa Matilla, sabe pisar el escenario, y compone una Aurora, hermosa, doliente, con toda la dignidad que otorga ser honesto.

La función, es fruto del buen trabajo de un equipo bajo la atenta mirada de Gerard Iravedra. Sin la versatilidad y tanteo de la realidad de Julia, tan bien recreada por Ángela Cervantes, no  brillaría el claro posicionamiento de Aurora, y sin la confusión en la que vive Jonás, no brillaría la luz que desprende Quim.

La caja de gambas del final, que ni están todas bien, ni están todas mal. Es un buen símil de lo complicada que es, será, y ha sido siempre la existencia, que donde el común de los mortales ve una simple piedra, el escultor ve el caballo o la venus que habitan dentro.

Ángela Cervantes es Julia y Elisa Matilla es Aurora en Martingala

Ángela Cervantes es Julia y Elisa Matilla es Aurora en Martingala

Título Martingala  Autor Joan Yago Dirección  Gerard Iravedra Asistente a la dirección artística Borja Vera Diseño de iluminación Eva Rodríguez Reparto Ángela Cervantes, Elisa Matilla, Fernando Tielve y Ferrán Vilajosana CompañíaIntemperie P.C.

Martingala, se estrenó en el Teatre Lliure de Gràcia de Barcelona en 2011, dirigida por Israel Solá, y la nueva puesta en escena de Gerard Iravedra, se representó por primera vez el 25 de mayo de 2017, dentro del festival SURGE Madrid, en la Sala TÚ, donde permanece en cartel, más información de fechas y horarios aquí.

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

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