Marea Letal -Dark Tide- (2012), de John Stockwell

Marea Letal -Dark Tide- (2012), de John Stockwell

A todos, alguna vez en nuestras vidas, nos ha angustiado el hecho de imaginar los peligros que puede conllevar adentrarse en el mar, y la inseguridad que generaría siquiera meter un pie en las oscuras aguas de la marejada voraz. El desconocimiento del mundo marino, la bravura del océano y la impotencia del finito ser humano ante la deriva y la contundencia del oleaje, hacen que muchos rehúsen subirse incluso a un crucero, mientras que otros, atraídos por ese riesgo tan excitante, ofrecen pagar golosas sumas millonarias a cambio de un par de minutos de tensión, pánico y orgasmo miocárdico. Y ese, es uno de los protagonistas de nuestro film de hoy.

Halle Berry y Olivier Martínez  en Marea Letal (John Stockwell, 2012)

Halle Berry y Olivier Martínez en Marea Letal (John Stockwell, 2012)

Kate (Halle Berry), es una bióloga marina que durante casi toda su vida se ha dedicado a estudiar el mundo de los tiburones, en el espacio natural más rico del mundo, Ciudad del Cabo (Sudáfrica). Es tenaz, terca, constante, y la única, junto a su mentor, Walter (Sizwe Msutu), capaz de sumergirse en el agua y bucear junto a los peligrosos escualos. Sin embargo, tras la muerte de este en una inmersión en la que Kate tomaba parte, esta abandona su profesión y tan solo se dedica a ofrecerle al turista, excursiones en su bote, el Volante, para fotografiar focas, pingüinos, ballenas y leones marinos.

Hasta aquí, la película intenta ponernos en situación, intenta no solo centrar nuestra atención en el personaje de Kate, sino pasar a formar parte del entorno de esta, sin, desafortunadamente, conseguirlo, pues hasta aquí, a Halle Berry le va quedando grande el papel de aventurera marina.

Halle Berry y Thoko Ntshinga en Marea Letal (John Stockwell, 2012)

Halle Berry y Thoko Ntshinga en Marea Letal (John Stockwell, 2012)

El film continúa, y cuando se nos ha pasado la pena por la muerte de Walter, saltan a escena las deudas de Kate, y la hipoteca que pende sobre su bote. Ante la amenaza de una posible ejecución de la misma, Kate busca una solución. La ex pareja de Kate, Jeff (Olivier Martinez), le propone un negocio muy lucrativo de la mano de un rico empresario inglés, Brady Ross (Ralph Brown) que ofrece la cifra de 100.000 euros, por bucear junto a tiburones como Kate solía mostrar en sus documentales, sin jaula, “a pelo”.

Ante la reticencia de Kate a aceptar el acuerdo, Jeff le convence, angustiada por sus deudas, y se embarcan en una jornada que parece taimada, de pronto y seguro regreso, junto al acaudalado británico y su hijo, Nate (Luke Tyler), que nada tiene que ver al padre, a quien rechaza constantemente.

Ralph Brown como Brady, en Marea Letal (John Stockwel, 20l2).

Ralph Brown como Brady, en Marea Letal (John Stockwel, 20l2).

Brady, es un hombre indisciplinado, arrogante, temerario, y con ganas de emociones a cualquier precio, pareciera así que vamos a tener Brady para rato, no obstante, el personaje se convierte en un translúcido y parco arquetipo de señor inglés, a quien acaban dejando como un caprichoso niño. Cretino es un rato, eso seguro, pero que Kate y Jeff tomen decisiones incorrectas a lo largo del film, es más que evidente. De hecho, he de confesar que me hacían cierta ilusión las intervenciones del mismo, su acidez para con su hijo, llegando a la crueldad; ilusión debida a la plumbosa e insípida actuación de Halle, a veces diría irídica (ya que el iridio es el metal más pesado de la Tierra), que nos hará bostezar y gestar algún que otro ademán de: “¡ohh venga ya!”, sumándole ese pseudo encanto que desprende el personaje de Jeff, quien no acaba de embelesarnos, y del que constantemente nos vendrá a la mente su personaje de villanísimo en Swat: Los hombres de Harrelson.

Tras las presentaciones hechas, no os contaré el nudo, porque es un nudo gordo, la película no en vano llega casi a las dos horas, y la acción y el suspense apenas duran 15 minutos. Decisiones erróneas, comportamientos suicidas, y unas condiciones marítimas terribles, acaban en desastre. Pero vaya, que os aseguro que durante más de media hora estuve esperando un fallo catastrófico, como agua de Mayo, un giro en los acontecimientos, que le diera dinamismo al poco realizado film, aunque creo que para esa mediocre secuela de Tiburón o Deep Blue Sea, debieran haberle otorgado más dramatismo a las relaciones interpersonales, ya que de thriller, esta película, no tiene mucho, falta el factor intriga (no hay lugar para las sorpresas, la idea fracasará sí o sí), y el ritmo no es muy rápido, en fin, no acaba de satisfacer al espectador.
Mi nota personal, un tres sobre diez.

Marea Letal -Dark Tide- (2012), de John Stockwell, se estrenó en España el 17 de mayo de 2012

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