Malas Hierbas, una comedia de Carlos Be

Malas Hierbas, una comedia de Carlos Be

En la imagen Lidia Navarro Joan Bentallé y Carmen Mayordomo, actores de Malas Hierbas, de Carlos Be

 

Por Luis Muñoz Díez

Malas Hierbas de Carlos Be, es una adaptación libre de la obra ‘La Muralla’ de Joaquín Calvo Sotelo. Carlos Be embiste la comedia como el mejor Mihura, don Miguel. Realiza una pirueta en su carrera como dramaturgo, y cae de pie.

La comedia, sin duda, es una forma de ver la vida. Ni una infidelidad, ni un robo, ni un asesinato son lo mismo si se escribe en tono de comedia. Be se adentra en un género maravillosamente frívolo, en que las conductas obedecen únicamente al capricho, y su única meta es satisfacerlo.

La comedia es un género bizarro, porque no le preocupa lo ético, ni distrae con moralina, por eso desinhibe a quien la disfruta, en su consentimiento liberador de un “todo vale”.

Be nos presenta a Carmen, una mujer que sabe muy bien lo que quiere, y su único desvelo es que no salgan como a ella se le antojan. Casada con un hombre que ha ido satisfaciendo todos sus caprichos: Una hija, una casa desde la que divisa el horizonte, con su balaustrada. Incluso un yate varado en Palencia, pero de pronto todo se viene abajo.

Vivir en tono de comedia, sin alarmas, únicamente se lo puede permitir quien le dejaron por herencia el trabajo sucio hecho, y el sepulcro blanqueado. El común de los mortales para izar la bandera del dinero fácil, y vivir a todo trapo, ha de pagar el arancel de ser él, personalmente, quien meta la mano en el fango, y eso contrae el riesgo de que te pillen, y el castillo de naipes se venga abajo.

En Malas hierbas se cuenta la historia de un hombre poco escrupuloso, pero con escrúpulos, de su señora, que no tiene ninguno y de su amante, que saca ventaja de lo que hay.

La función tiene un decorado único, el salón de los Fernández, que por un momento figura ser un bar, pero el discurso torrencial de la mujer, nos hace visitar el yate varado en Palencia, su ascensión y caída, e incluso apreciar las calidades de la casa de Sol, donde vive instalada “la querida”

Quien conoce el trabajo como dramaturgo de Carlos, puede temer que en algunos momentos la obra de un giro, pero no, el autor ha jugado limpio, y el resultado es una comida desvergonzada, como debe de ser toda comedia, con unos personajes inclementes que juegan con la flaqueza ajena para lograr ventaja.

Los actores Carmen Mayordomo, Joan Bentallé y Lidia Navarro, mantienen el ritmo imparable que requiere toda buena comedia. Carmen Mayordomo, lucubra y habla a tal velocidad, que parece respirar por los poros, con lo que logra una interpretación que te deja atornillado a la butaca, y con la boca abierta. Lidia Navarro, compone una querida impecable, tan tonta como tiene que ser cuando se requiere, como lista y sexy cuando es preciso. Joan Bentallé es un actor sólido, que da vida con mucho encanto, a un personaje tópicamente masculino, que de puro simple inspira ternura, que el actor encaja como un guante.

La obra es trepidante, inteligente y muy divertida, con una interpretación gozosa. Be, hace una excepción, y en este caso quedan peor paradas las mujeres, que resultan ser dos pícaras de 2017, que viven de un pobre infeliz, con escrúpulos, y aunque la obra esté basada en Calvo Sotelo, la función tiene el cuño propio de Carlos Be.

Lidia Navarro, Carlos Be, Carmen Mayordomo, Joan Bentallé, actores y autor y director de Malas Hierbas

Lidia Navarro, Carlos Be, Carmen Mayordomo, Joan Bentallé, actores y autor y director de Malas Hierbas

Malas Hierbas es una adaptación libre de la obra ‘La Muralla‘ de Joaquín Calvo Sotelo Autor y dirección: Carlos Be Elenco: Carmen Mayordomo, Joan Bentallé y Lidia Navarro Producción: La Escena y la Candela

Malas Hierbas, se estrenó el de noviembre de 2017, en cartel en el Teatro Lara -Madrid- más información de fechas y horarios aquí.

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *