Mala Praxis, de Lisandro Fiks

Mala Praxis, de Lisandro Fiks

El autor, director y actor de Mala Praxis, Lisandro Fiks

Por Luis Muñoz Díez

Mala praxis, de Lisandro Fiks, es una historia que pega donde más duele, por un lado está el contundente golpe de la enfermedad que nos recuerda nuestra vulnerabilidad, y por el otro la necesidad ancestral de justicia, que repare el daño que nos ocasiona quien está llamado a sanarnos, y al que generalmente nos entregamos con una manera que sería mas propia para un chamán, que para un profesional por muy competente que este sea.

La función de Lisandro parte de un error, y trata de las falsas creencias que nos puede acarrear. La secretaria de un doctor en derecho, es sorprendida en la rutina de su trabajo por un doctor en medicina, al que confunde con un colega de profesión de su jefe.

La secretaria y el abogado preparan un fin de semana idílico, y la visita del médico es tan inconveniente, y les pilla tan desprevenidos como la misma enfermedad en la vida.

El error hace que el abogado y el médico, inicien un dialogo indeseable para el letrado que prepara una demanda por mala praxis en contra del segundo, y enterado de su verdadera identidad expulsa de su despacho con insultos y amenazas.

Este sería el pretexto, pero no el conflicto. El letrado está marcado desde el día de su nacimiento por una secuela que ha condicionado su vida, acaecida en el mismo momento del parto. Su madre le ha contado una historia oficial, y esa historia ha marcado su vida y su proceder profesional.

Mala Praxis, se trata de un thriller, por lo que no debo dar detalles, con el fin de que el espectador reciba la información dosificada en la justa medida que ha decidido el autor.

Lisandro Fiks cuestiona dos oficios en que la práctica de una mala praxis puede acarrear la muerte física o la social de una persona,  dos profesiones que a quien las ejerce, a veces les sitúa por encima del bien y del mal. El autor nos advierte que tan todopoderosa posición, puede venir marcada por una siempre narración falsa vertida al oído por la persona adecuada en el momento preciso.

El autor y director interpreta al tortuoso abogado, que arrastra una inseguridad rencorosa sobre sus muletas, al que se le ha hecho creer que es un desheredado de la fortuna por el descuido de un desaprensivo, y esa circunstancia le ha llevado a erigirse en un ángel justiciero.

Juan Luppi es el médico al que se acusa de mala praxis, el actor centra un personaje cerebral, reflejo de la educación de las clases superiores en la que tanto se estimula la autoestima del individuo, en contrapunto y diferencia del abogado abandonado al maleficio desestabilizador en el que se le ha educado y vive.

Romina Fernandes, es la secretaria y amante del abogado, es el lado positivo de la feminidad en la obra, en contra del otro personaje femenino, que no aparece en escena, pero que es el cuarto protagonista de la función. Romina es una actriz delicada y solvente, que ilumina el escenario con su presencia.

En la imagen los actores Juan Luppi, Lisandro FiksRomina Fernandes.

En la imagen los actores Juan Luppi, Lisandro FiksRomina Fernandes.

Mala Praxis, es una pieza en que la importancia la tiene el texto y la interpretación, aunque Lisandro Fiks haya permitido al espectador elegir libremente cual será la decisión de los personajes a partir de que en la escena se hace oscuro.

El dramaturgo y director Lisandro Fiks

En la imagen, el autor, director y actor Lisandro Fiks

Título Mala Praxis / Dramaturgia y dirección: Lisandro Fiks / Elenco: Romina Fernandes, Juan Luppi y Lisandro Fiks / Asistente de dirección: Christian Álvarez / Diseño gráfico: Fernanda Guimenez / Diseño de vestuario y escenografía: Cooperativa “Mala Praxis” / G.A.T.O (Grupo argentino de teatro off)

Mala Praxis, se estrenó el 4 de enero de 2017 en El Umbral de Primavera Madrid, más detalles de fechas y horarios aquí.

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

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