Los amores diversos, de Fernando J. López

Los amores diversos, de Fernando J. López

Ariadna, la única protagonista de Los amores diversos, ha crecido bajo la atenta mirada de un padre al que que sin duda admiraba sin límites. Un intelectual puro, un hombre que pudo vivir hasta su muerte en la certeza de la teoría, sin necesidad de probar los sinsabores de poner nada en práctica. Este padre, estimuló los gustos de su hija, sus lecturas desde niña, cada año un libro, cada libro un pedazo más del mapa de un camino teoricamente bien trazado. Un padre que vivió el suyo, con su muestreo, tanteo y descarte, pero Ariadna ha sido tutelada, ha leído cada libro en el momento adecuado, y no ha leído la basura que no hay que leer, pero con esas lecturas asumió también las decisiones vitales de su padre, admitiéndolas como válidas, quizá cuestionándolas en forma pero nunca en fondo.

Su padre le enseñó lo que significaban «los amores diversos», pero los significados tienen matices de interpretación libre, y si para el padre -un hombre que vivía en una torre de marfil sustentada por la fortuna familiar- esos amores diversos fueron en sus días los únicos renglones torcidos que le ofreció una vida perfectamente encuadernada, para su hija significaron renuncias.

Cuanto más sólida es una creencia, más difícil es prescindir de ella, la duda, siempre tan conveniente, las mina poco a poco, o la luz se hace por un sólo hecho, como le ocurre a Ariadna. Su padre ha muerto de una forma inesperada, la última llamada ha sido para ella, pero no le llegó completo el mensaje, mientras su cuerpo reposa en el tanatorio. Ariadna se refugia en el estudio de su padre con el pretexto de buscar un texto adecuado para leer en el funeral, pero en realidad lo que busca son las respuestas que guardan esas paredes paneladas de libros.

El texto de Los amores diversos es muy lírico, dosificado con la fluidez de quien pone a volar una cometa, el autor va soltando el hilo de la información. En los textos de Fernando J. López, tanto en novela como en teatro, son protagonistas las emociones, con sus consecuencias, y esas emociones llegan al público de una forma regular e imparable. J. López maneja el ritmo con la misma destreza del piloto su coche de carreras, por unas estructuras del texto, para mí siempre impecables.

Ariadna, en su noche en blanco, logra las respuestas que busca, y rompe amarras, si los amores diversos le sirvieron a su padre para llevar una vida apacible y burguesa, ella necesita vivir esos amores diversos de una manera clara y valiente.

Bajo una dirección bien templada de Quino Falero, la actriz Rocío Vidal realiza un trabajo primoroso. Su personaje esconde a la hija sumisa, a la hija que se rebela, a la mujer que quiere amar a su pareja a la luz del día, pero que la ama a escondidas, a la mujer que todo lo aprendió en los libros, y a la mujer que sabe que los libros son fuente del conocimiento, pero también confunden, y pueden ser el refugio de una existencia que no acepta.

Los amores diversos es una pieza diferente al teatro que hasta ahora hemos visto de Fernando J. López, aborda un drama sin recrearse en él ni restar hierro, y acierta.

los-amores-diversos-cartel-a4-rgb

Título Los amores diversos / Autor: Fernando J. López / Actriz: Rocío Vidal / Dirección: Quino Falero / Escenografía & vestuario/ Monica Boromello / Iluminación: Cía. de la Luz / Espacio sonoro / Mariano Marín /Diseño gráfico & foto / Zandizant & Manolo Pavón / Prensa / Josi Cortés /Distribución / Mara Bonilla/ Producción / Rocío Vidal.

Se estrenó y permaneció en cartel con mucho éxito, desde el 11 de abril de 2016 en el offf del Teatro Lara

A partir del 3 de octubre de 2016, en cartel en la Sala Tú -Madrid- mas información de fechas y horarios aquí.

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *