Incompatibles, de David Charhon

Incompatibles, de David Charhon

Laurent Lafitte y Omar Sy confirman en Incompatibles que mucho peor que la falta de compatibilidad es sin duda la ausencia de química.

 

Existen fórmulas gastadas, historias que, aunque vestidas con mil y un colores, se nos han contado ya en tantas ocasiones que no resulta extraño acabar impregnados de un cierto sentimiento de déjà vu a los pocos minutos del comienzo de un metraje. Del mismo modo existen relaciones entre personajes que, aunque interpretados por actores distintos y con nombres y situaciones dispares, se empeñan en repetir una y otra vez un mismo patrón no carente al mismo tiempo de una cierta efectividad. Y es que si ha existido algo que ha dado juego en la industria del cine a lo largo de los años ha sido mezclar, a modo de cóctel explosivo, dos personalidades enfrentadas, dos mundos incompatibles representados en dos personajes opuestos pero destinados de un modo u otro a entenderse. Si bien la comedia ha sido el género que más y mejor ha sabido explotar esto, esa misma fórmula la hemos podido encontrar en otros tan dispares como el romántico, el thriller (materializado en esa pareja de policías de filosofía, ética y modos de hacer totalmente antagónicos) o incluso el drama.

Lo que David Charhon ha hecho con su Incompatibles es unir dos de estas propuestas (la de la pareja de policías propia del género del thriller con las situaciones más esperpénticas característica de la más hilarante comedia) para dar como resultado una película que fracasa ya en la más primitiva de sus esencias. Y es que para llevar este barco a buen puerto, para aprovechar por enésima vez esta exitosa fórmula tan cinematográfica como universal, existe algo que se convierte en condición indispensable ya desde la misma elaboración de su propio casting, algo que David Charhon parece haber olvidado y que se convierte en la causa principal por la que Incompatibles no aprueba aún manejando esa fórmula que tan buenos resultados ha dado en el cine a lo largo de los años: aquello que Charhon parece haber olvidado es que esta pareja de antagónicos personajes, este par de espadas sobre los que se levanta una historia como ésta, aunque incompatibles, han de estar siempre encarnados por dos actores que atesoren las suficientes dosis de química como para que la historia resulte del todo atractiva. Y esto es precisamente lo que no tienen Laurent Lafitte y Omar Sy. La desconexión entre ellos es tal que no en pocos momentos el espectador podría tener la sensación de que ambos protagonistas se encuentran inmersos en dos películas diferentes. Y esto es aún más sangrante si tenemos en cuenta que la totalidad de la cinta se levanta en torno a la relación existente entre ambos, o que toda la trama policiaca (irrelevante por otra parte y carente del más mínimo interés) no es sino una excusa para situar a estos dos personajes en situaciones cada vez más rocambolescas.

David Charhon aprovecha también este título para experimentar innecesariamente con la cámara, para incluir algunos planos en cierto modo fallidos más propios de un estudiante de realización que de un director de cine. Unas licencias que no resultarían incómodas de no ser por el poco convencimiento que ya por entonces nos comienza a despertar una historia y unos personajes con los que resulta difícil engancharse.

Sus momentos cómicos (que los tiene) no terminan de ser redondos y sólo en contadísimas ocasiones muestran un cierto halo de brillantez, como tampoco termina de adoptar personalidad alguna una cinta que se antoja mucho más heredera de la comedia norteamericana que del personal y genuino cine francés.

Incompatibles se convierte por tanto en todo un sonoro descalabro, de final totalmente previsible, que no conseguirá ser salvado ni aún echando mano de su buen ritmo y de algunos momentos cómicos realmente reseñables. Una película que en nada engrandecerá la carrera de un director y de unos actores que aquí parecen funcionar sólo a medio gas.

 

Incompatibles (2012), de David Charhon se estrena en España el 22 de marzo de 2013

 

*José Gómez Fernández es licenciado en Comunicación Audiovisual. Ha sido guionista y director de diversos cortometrajes amateur y presentador de diferentes programas para radio y televisión local. Trabajó en el departamento de dirección en series de TVE y Antena 3, así como ha escrito diferentes artículos de cine en guías y revistas especializadas, tales como lanetro o Travelarte.

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Licenciado en Comunicación Audiovisual. Ha sido guionista y director de diversos cortometrajes amateur y presentador de diferentes programas para radio y televisión local. Trabajó en el departamento de dirección en series de TVE y Antena 3, así como ha escrito diferentes artículos de cine en guías y revistas especializadas, tales como lanetro o Travelarte.

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