El Tesorero, una Sátira política de José Ignacio Tofé

El Tesorero, una Sátira política de José Ignacio Tofé

Nadie piensa, donde todos lucran; nadie sueña, donde todos tragan”.

José Ingeniero

La acción comienza con un par de ministros jurando su cargo ante un plato de jamón que bien podría haber sido de chorizo, pero el autor y director José Ignacio Tofé es cuanto más astuto en su escritura y cambia jamón por chorizo por eso de no jugar con tanta obviedad de metáfora con el panorama político.

A partir de ahí, todo lo que se sucede en este marco ministerial es diversión y entretenimiento en estado puro, con toda la pureza que nos devienen estas fechas tan complejas para los entramados de los que nos dirigen o se dirigen a ellos mismos hacia la saca vacía de nuestro porvenir.

No hay que ponerse trágicos, ya que bastante tenemos con las noticias, y es por esto que José Ignacio se ríe con sarcasmo de los sucesos que tantos titulares han dado en los últimos tiempos. Se ríe y nos hace reír desde un humor afilado y reconocible, sin grandes florituras ni demagogias; un humor bien hilvanado, fácil e inteligente a partes iguales.

Mario Tardón y José Navar en "El Tesorero"  José Ignacio Tofé.  Foto de Juanjo Lorbada

Mario Tardón y José Navar en «El Tesorero» José Ignacio Tofé. Foto de Juanjo Lorbada

Para ello se instrumenta de un texto ligero y bien construido, una puesta en escena sencilla y dos actores de lo bueno lo mejor (como el güisqui de Malta que tiene el ministro de cultura en su despacho).

Mario Tardón  es el que interpreta a ese ministro de cultura, un personaje muy provincial y/o autonómico, con pretensiones de meter cuchara donde pueda pero  con una inocencia mental que apabulla. La expresión de Mario, su discurso y su constante sorpresa de no saber por donde se las anda le dotan de toda la verisimilitud que encierra un personaje en comedia constante, creíble hasta los punto y comas.

José Navar se mete entre pecho y espalda la responsabilidad de interpretar a tres ministros y un tesorero. Ahí es nada. Y lo mejor es que se convierte en  cada uno ellos sin cambiarse de traje y utilizando con destreza el cuerpo y la tonalidad. Tres estereotipos ministeriales que nos divierten con su cariz de político al uso, afilado por bisturí de la escritura y  la dirección de Tofé.

No sé si me gusta más  la interpretación de José Navar en el  macho cazador de agricultura, el timorato de hacienda o el zen de economía.

Y qué decir de lo que hace con el personaje del  tesorero  con ese abrigo sobre los hombros, pavoneándose por el espacio y haciéndose dueño de la escena. Ese abrigo  tan reconocible por haberlo paseado por televisiones el “pobre preso” Bárcenas, cuya mujer ahora se alimenta con la escasa pensión de su madre.

Mario Tardón y José Navar en "El Tesorero"  José Ignacio Tofé.  Foto de Juanjo Lorbada

Mario Tardón y José Navar en «El Tesorero» José Ignacio Tofé. Foto de Juanjo Lorbada

Lo de la madre, suegra de Bárcenas, no aparece en la obra, es una noticia real, quizás posterior a la escritura de este libreto, y la traigo a colación porque entre ficción teatral y realidad, nunca se sabe que nos provocará  más el chiste.

Pero ni de Bárcenas, ni de su madre, ni de su esposa escultora trata directamente la obra, aunque la mujer de nuestro tesorero  sea también escultora…¿será pura coincidencia?. Ni pone nombre a los ministros, ni color, ni símbolo porque da lo mismo, que da igual. Es una parodia del universo político, de la corrupción del poder y de la ignorancia de la avaricia, como Berlanga las hacia de la España que le había tocado vivir.

Para aliñar esta ensalada de parodia gubernamental el autor introduce unos  personajes ocultos que dan rienda suelta al conflicto: el cuñado del ministro recién nombrado que ya tiene un cargo preferente en el ministerio, una caja de ahorros y una constructora dirigida por el suegro del de cultura: Cuñado, CajaMontes y Riconsa se sirven en platos de corrupción y enchufismo para provocar la carcajada, porque desde el ángulo que lo cuenta Tofé  todo tiene mucha gracia.

Como comprobarán la comedia está servida  y  de forma excelente. Un tema que podría haber sido manido o demasiado evidente se convierte en esta obra en un suerte de cinismo muy bien empleado.

El ministerio de El Tesorero ya ha pasado por la Casa de la Portera, y ahora durante este mes se instala en La pensión de las Pulgas, lugar que antes albergaba a una cabaretera, y ahora entre sus muchas obras, contiene esta sátira política donde también acaban bailando en una celebración de la buena vida, la suya.

¡Larga vida al ministerio de cultura!…Al menos al de la obra de la que aquí se trata.

Título: El Tesorero Escrito y: Dirigido: José Ignacio Tofé / Interpretes: Mario Tardón y José Navar.

Lugar: La pensión de las pulgas C/Huertas, 48

Horario: mayo domingos 13:00  y miércoles 20:30

 

Autor

Coral Igualador Poveda
Desde que me recuerdo me han gustado los actos de narración: teatro, literatura, cine... Me apasiona la narración, la psicología y la comunicación y por eso de los caminos no rectos, pero que conducen a lo mismo, acabe estudiando logopedia. He tenido la oportunidad de formarme y trabajar como consultora de comunicación, voz, teatro creatividad y desarrollo personal para diversas entidades y personas. También escribo guiones, obras de teatro, dirijo y actuó. Otra oportunidad que me ha brindado la vida es la de escribir sobre el teatro que se sigue vivo, eternamente vivo, y poder difundirlo.

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