El Caballero de Olmedo, de Lope de Vega, revisado por Juan Carlos Sanz

El Caballero de Olmedo, de Lope de Vega, revisado por Juan Carlos Sanz

“Que de noche le mataron

al Caballero,

la gala de Medina,

la flor de Olmedo”

El caballero de Olmedo, es una tragicomedia de Lope de Vega datada 1620, con bandarras, damiselas enamoradizas, padres nobles siempre en la higuera y de muy buen conformar si el galán tenía cuna y bolsa.  En este caso don Alonso el caballero, lo tiene todo, viaja de Olmedo a Medina con su criado Tello, allí conoce a Inés y se enamora de ella a primera vista, como suele suceder en estos dramas, la dama también cae rendida ante los encantos del de Olmedo, pero tras de ella anda don Rodrigo, para facilitar la comunicación don Alonso y Tello con la dama, solicitan los servicios de Fabia una alcahueta.

0b8918_9bb0c26a977942b9b1acdb6cafb33877Inés por ganar tiempo dice al padre que quiere ingresar en un convento y requiere una madre que le adoctrine en costumbres piadosas, y un fraile que le enseñe latín, para los puestos el padre, que como apunto arriba suele estar a por guindas, contrata nada menos que a Fabia la alcahueta y a Tello, el criado de don Alonso, por lo que bajo el tejado de la noble casa de don Pedro, para urdir planes contra los pretendientes de las hermanas, don Rodrigo y don Fernando, están  Inés, a su hermana Leonor, Fabia la Alcahueta y Tello el criado de don Alonso.

En la calle don Rodrigo el caballero caído en desgracia acompañado de don Fernando, poco o nada puede hacer, pena celoso y molesto, cuando ya parecía que la cosa no podía ir a peor, en un torneo en la plaza en presencia de don Pedro y sus nobles hijas, jóvenes nobles a caballo sortean y derriban toros, y el mas vitoreado es don Alonso que lo hace como nadie, don Rodrigo celoso se ve obligado a medir sus fuerzas con don Alonso, derribando los toros, con tan mala fortuna que el derribado es él, y quien le salva la vida no es otro que don Alonso, don Rodrigo si tenía sangre en las venas, y la tenía con un alto porcentaje de machismo que era la vara de medir la hombría, no podía mas que maldecir su mala fortuna y querer matar a don Alonso, y en un viaje que hace solo de Medina a Olmedo el virtuoso don Alonso, se ejecuta su deseo.

La historia es tan simple que poca intriga suscita, de hecho es un texto que se tardó en valorar, por eso es digna de aplauso la adaptación y el montaje que ha encarado con tan buen tino Juan Carlos Sanz, la exposición es calara, entra directamente en el asunto y resuelve el montaje con una escenografía muy eficaz diseñada por Cristina Domínguez y María Gil, una iluminación precisa de Inda Alvarez, y el espacio sonoro de Germán Collado, permite que los personajes se muevan por varios decorados. La buena disposición de unas luces, unas rueda, unos hierros, la ambientación sonora y el acertado movimiento de los actores, bien administrado todo ello por Juan Carlos Sanz, hacen que brote la alquimia, el ¡ale hop! la magia del teatro y exista la fiesta, el palacio, el campo y las tribunas del torneo.

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Los actores Luis Seguí y Enrique García Conde, en el momento que don Alonso salva la vida a don Rodrigo Foto Borja Barrera

Juan Carlos Sanz, recrea un clima excelente y alcanza momentos de gran belleza, como en el que Alonso se confiesa con Tello su criado, o de empatía con el que sufre, cuando don Rodrigo lamenta su suerte por deber su vida a quién mas odia.

Los actores forman un buen conjunto, rasar un reparto con ocho actores y cometidos tan desiguales en brillo y en tiempo no es tarea fácil y Juan Carlos Sanz lo consigue, decía al principio, que a mi gusto El caballero de Olmedo, es una función sin intriga, tampoco está apuntalada en los parlamentos amorosos de Inés y Alonso, por lo que tampoco es galante, quizá le hace peculiar el amor imposible y el pedestal en que se suele erigir al muerto.

Luis Seguí es don Alonso, y Enrique García Conde don Rodrigo, su rivalidad aligera el peso de la protagonista Inés, objeto de amor de ambos, los dos actores brillan en sus encuentros, se establece la química del rival, del odio, y el odio es un sentimiento muy fuerte, y el que Segí y García Conde representan que sienten, eleva la altura de sus escenas resultando como saldo un buen trabajo.

La Inés, de este caballero de Olmedo, es cerebral, se enamora y pone medios para lograr deshacerse de un galán para tener otro. Lucía Esteso, compone una Inés fuerte, fresca y divertida, contando con la complicidad y apoyo interpretativo de María Hodgson, su hermana Leonor, otro personaje que asombra, porque donde no llega la decidida Inés, lo hace ella frente a su padre.

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En la imagen un momento de la representación de “El Caballero de Olmedo” Juana Martín, Luís Seguí, Lucía Esteso, Marina Hodgson y Roberto Saiz Foto de Borja Barrera

A Fabia, la alcahueta le pone cara y gesto Juana Martín, en este caso tampoco la alcahueta es al uso, es una mujer que ya no es joven, pero tampoco vieja, lo que le da un valor añadido de vitalidad e ingenio al personaje y Juana Martín lo hace estupendamente.

Don Pedro, el padre a por uvas lo da vida Carlos Seguí, un buen actor, que contribuye a mantener el buen nivel interpretativo.  Carlos de Austria, o Roberto Saiz,  y Jesús Rodríguez, son Tello y Fernando el criado de don Alonso y el amigo de don Rodrigo, sus personajes son proporcionales en vitalidad y color al de quién acompañan. Fernando el pretendiente de Leonor que interpreta Jesús Rodríguez pasa por toda la zona oscura de sentimientos, desconcierto, venganza y muerte, y el actor recorre con tino la paleta de colores oscuros.

Carlos de Austria compone un Tello todoterreno, viril, cómico en su papel de fraile, brabucón como criado, comparte escenas con el de Olmedo, incluida una de las mas bellas de la función, cuando su don Alonso le confiesa sus afanes.

Quizá esta crónica llega tarde cuando ya se ha representado la función en varios sitios y ha cumplido su calendario, pero he creído que El Caballero de Olmedo de Juan Carlos Sanz, con el permiso de don Lope de Vega, merecían estas letras y mi enhorabuena al director y dramaturgo por haberla sazonado con vida y vigencia la función.

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Juan Carlos Sanz, recrea un clima excelente

Asistí a las función del  jueves 23 de julio de 2015 en Nave 73 Madrid

TÍTULO El Caballero de Olmedo / DIRECCIÓN Y DRAMATURGIA Juan Carlos Sanz / REPARTO Luís Seguí, Carlos de Austria, Juana Martín, Lucía Esteso, Marina Hodgson, Enrique García, Jesús Rodríguez, Carlos Seguí / COMPAÑÍA Actually Theatre / AYUDANTE DE DIRECCIÓN Rosel Murillo Lechuga / ASESOR DE VERSO Antonio Domínguez / DISEÑO DE ESCENOGRAFÍA Cristina Domínguez, María Gil / DISEÑO DE ILUMINACIÓN Inda Álvarez / DISEÑO DE ESPACIO SONORO Germán Collado / DISEÑO DE VESTUARIO Cristina Domínguez, Mari López / VÍDEO Mayte Barrera, Ales Alcalde / DISEÑO GRÁFICO Ruth Marbé / FOTOGRAFÍA Borja Barrera / PRODUCCIÓN Rosel Murillo Lechuga / PRENSA Gran Vía Comunicación.

Autor

Luis Muñoz Díez
Desde que me puse delante de una cámara por primera vez a los dieciséis años, he fechado los años por películas. Simultáneamente, empecé a escribir de Cine en una revista entrañable: Cine asesor. He visto kilómetros de celuloide en casi todos los idiomas y he sido muy afortunado porque he podido tratar, trabajar y entrevistar a muchos de los que me han emocionado antes como espectador. He trabajado de actor, he escrito novelas, guiones, retratado a toda cara interesante que se me ha puesto a tiro… Hay gente que nace sabiendo y yo prefiero morir aprendiendo.

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