D´A 2019 / 05: Niñas bien, familia sumergida (y los premios)

D´A 2019 / 05: Niñas bien, familia sumergida (y los premios)

Por NACHO CABANA

“No te juntes con mexicanos” le dice una madre (mexicana) a sus hijos (mexicanos) cuando estos parten de su hogar (en la Ciudad de México) rumbo a los EE.UU donde van a pasar unos días. Esta frase, lanzada como el que dice “no coman demasiados chocolates” y rodada en un plano general ilustra a la perfección la mentalidad de las élites del país azteca (y lamentablemente de buena parte de las clases medias que aspiran a ser como ellos sin darse cuenta de que eso nunca va a ocurrir). Un grupo social aquel que se siente naturalmente privilegiado; que, de una manera u otra sabe que siempre sobrevivirá a las crisis económicas que se llevan por delante a los que no nacieron con todo el viento a favor y que por ello se permite ladrar desde las alturas a los políticos que no les sirven, que yerran al enriquecerse más allá de lo razonable y acaban arruinando al país. A la nación, pero no a los “fresas” cuyos modos y maneras perviven más allá del paso del tiempo.

Alejandra Márquez sitúa la acción de su segundo largometraje Las niñas bien (el primero, Semana Santa está disponible en Netflix) en los años 80, pero el conjunto social que retrata es básicamente idéntico a los “fifís” que claman en 2019 contra el primer gobierno de izquierdas que llega al poder en México tras décadas de administraciones corruptas pero compuesto por “los que dios manda”. Las niñas bien es un descomunal trabajo de equilibrio entre lo observacional y lo previsible; de haberse decantado por lo primero habría sido una película llenas de conversaciones y situaciones que no llevan dramáticamente a ningún lado y de haberse ido por el segundo camino se habría convertido en una obvia denuncia social.

Al no decidirse por la crueldad ni la sátira (aunque todos los elementos para que éstas se formen en la mente del espectador están en la pantalla), Márquez logra el retrato de una mujer que oculta el inicio de su decadencia social al tiempo que ve como se inicia el ascenso de otra persona que hasta el momento solo ha valido para ser objeto de burla en los vestuarios del club de campo. Y la sospecha de que, apenas desaparezca de la reunión, las supuestas amigas de la protagonista cambiarán de conversación para cebarse en la decadencia económica de su marido (ellas no hacen nada provechoso en todo el día),

Con una precisa realización que privilegia los primeros planos de Ylse Salas (genial en su contención) pero no excluye todo lo demás, Las niñas bien tiene además un excelente trabajo de Tomás Barreiro en la música y creación de un espacio sonoro que se revela como definitorio del conjunto. Incluso un recurso tan peligroso como la voz el off es aquí sabiamente empleado para decirle al espectador que, por muy encantados que estén los ricos de haberse conocido, siempre van a soñar con que Julio Iglesias les seduzca.

Podríamos apostar desde aquí porque Ylse Salas se va a llevar todos los premios latinoamericanos de interpretación de este año sino fuera porque Mercedes Morán (ya tan sabia como Cecilia Roth a su edad) lleva sobre sus hombros todo el presente y el pasado del personaje protagonista de Familia sumergida de María Alché y ganadora del premio Talents del D´A.

Familia sumergida es una muy lograda exploración de la mente de una mujer en sus cincuenta a la que se le empiezan a aparecer los fantasmas de su familia (los del pasado pero también los de su presente) tras la muerte de su madre. Algunos de los recursos utilizados por Alché son más teatrales que cinematográficos (los antepasados surgiendo de los visillos enrollados como si estos fueran capullos) pero acierta la directora al mezclar en un solo plano personajes pertenecientes a diferentes tiempos, rayando en algunos momentos la película de terror. Porque, en realidad, lo que el personaje de Mercedes Morán está poniendo en orden es su presente, no su pasado siendo el desconcierto que le provoca éste lo que le impulsa a hacerlo. Excelente también el trabajo de Marcelo Subiotto especialmente en la secuencia en la que improvisa una autosalvadora canción ante sus hijos que tiene más de verdad de lo que todos quieren reconocer.

El premio del público ha sido dado por los valientes que disfrutaron de sus cuatro horas de metraje para la película de china An elephant sitting still de Hu Bo

Acaba así el D´A 2019, una edición en la que nos hemos aburrido un poco más de la cuenta y en donde ha sobresalido el cine latinoamericano a pesar de la sobreabundancia de películas francesas y/o LGTBI.

El obligado cambio de cine se ha saldado satisfactoriamente; al duplicarse los pases en cuatro salas con menor aforo que la sala grande de los Aribau Club, no ha habido problema alguno de entradas a pesar de que 20.000 personas han pasado por sus butacas.

El año que viene, el festival ha retrasado sus fechas (del 30 de abril al 10 de mayo) para no coincidir con el BCN Film Fest que las ha adelantado ligeramente. Todos saldremos ganando con ello.

Aquí les dejo el resto del palmarés:

Premio OpenECAM: Hamada de Eloy Domínguez Serén. Mención para Young & Beautiful de Marina Lameiro

Premio Movistar+: Letters to Paul Morrissey de Armand Rovira

Premio de la crítica: Familia sumergida de María Alche. Mención para Sophia Antipolis de Virgil Vernier

Premio del público mejor corto: Suc de síndria de Irene Mora

Premio del público Sala Jove D’A: Ruben Brandt, Collector de Milorad Krstic

Autor

Nacho Cabana
Escritor y guionista profesional desde 1993. Ha trabajado en éxitos televisivos como COLEGIO MAYOR, MÉDICO DE FAMILIA, COMPAÑEROS, POLICÍAS EN EL CORAZÓN DE LA CALLE, SIMULADORES, SMS y así hasta sumar más de 300 guiones. Así mismo ha escrito los largometrajes de ficción NO DEBES ESTAR AQUÍ (2002) de Jacobo Rispa, y PROYECTO DOS (2008) de Guillermo Groizard. Ha dirigido y producido el documental TRES CAÍDAS / LOCO FIGHTERS (2006) presentado en los festivales de Sitges, DocumentaMadrid, Fantasia Montreal, Cancún y exhibido en la Casa de América de Madrid. Ganó el premio Ciudad de Irún de cuento en castellano en 1993 con LOS QUE COMEN SOPA, el mismo premio de novela en castellano en el año 2003 con MOMENTOS ROBADOS y el L´H Confidencial de novela negra en 2014 con LA CHICA QUE LLEVABA UNA PISTOLA EN EL TANGA publicada por Roca Editorial. Acaba de publicar en México su nueva novela VERANO DE KALASHNIKOVS (Harper Collins). Su nueva serie, MATADERO, este año en Antena 3 y Amazon Prime.

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