D´A 2019 / 04: Documentales estimulados (y el Antropoceno)

D´A 2019 / 04: Documentales estimulados (y el Antropoceno)

Por NACHO CABANA.

Grabando un documental, casi siempre es más fácil pedirle a un personaje que diga o haga tal o cual cosa (que te ha comentado o hecho sin que tuvieras la cámara encendida) que intentar que lo realice por iniciativa propia cuando ya tienes listo el audio y el video. ¿Convierte esto tu trabajo en algo “falso”? Evidentemente, no (siempre y cuando el sujeto no mienta o haga algo contrario a su voluntad por iniciativa del realizador).

Esta estrategia es la que parece haber seguido Guillaume Brac en su documental L’île au trésor. La película versa sobre una especie de parque acuático natural erigido a las afueras de París. Uno de esos lugares a los que van familias completas a pasar el día, adolescentes a echar desmadre etc. El acierto de Brac es que, teniendo algo de observacional su trabajo, va introduciendo en tan inocente universo, temas más interesantes que ver a la gente bañarse o tomar el sol. Las (paranoicas y absurdas) reglamentaciones que intentan regular el comportamiento de los visitantes en estos centros de diversión controlada solo sirven para intentar saltárselas convirtiéndose de esta manera en un elemento lúdico más (como los toboganes); acceder al parque sin pagar, atravesando un río, es más divertido que hacerlo pagando aunque el precio de la entrada sea mínimo; los jóvenes siguen intentando ligar igual que se ha hecho toda la vida pero ahora con las redes sociales de por medio; las familias inmigrantes que disfrutan integrados de una forma inocente de ocio esconden terribles historias en sus países de origen que los papás de los niños con que juegan sus hijos solo han visto en los noticieros; el clima como elemento definitorio del negocio…

Acierta, además, Brac en no centrarse en un grupo pequeño de personajes y en no forzar el tiempo narrativo a una sola jornada (que, reconozcámoslo, es lo primero que se le hubiera ocurrido a cualquiera metido a hacer cine de lo real) sino que diversifica ambos, liberando al espectador de tener que estar viendo en pantalla a alguien que quizás no le interesa tanto como al realizador.

Son justo las estrategias contrarias a las seguidas por Roberto Minervini en What you gonna do when the world´s on fire?. En ella, el director italiano especializado en EE.UU elige a tres grupos de personajes (unos miembros de las Nuevas Panteras Negras, la dueña de un bar y su familia y clientes al borde del cierre por culpa de la gentrificación y dos adolescentes en un día sin colegio) y los sigue durante un día de verano en una Nueva Orleans la jornada posterior a que un joven negro ha sido decapitado y otro quemado vivo, quizás con la complicidad policial.

El problema de este documental (bellamente fotografiado en blanco y negro) es que sus personajes (con la excepción de la pareja de jóvenes) están sobreactuando constantemente, quién sabe si debido a la presencia de la cámara. Repiten una y otra vez las mismas consignas, los mismos discursos se alargan más allá de su contenido para volver sin cesar al punto de partida provocando que unas secuencias acaben siendo indistinguibles de otras hasta el extremo de que cuando, al final del largometraje, la policía interviene golpeando a algunos de los New Black Panthers, el espectador se sienta aliviado lo que, a buen seguro, no estaba entre las intenciones de Minervini.

Una lástima porque este director había dejado muy buen sabor de boca en el D´A con sus dos anteriores trabajos Stop the Pounding Heart (2014) y The other side (2016) especialmente este último, una zambullida en el corazón de la white trash gringa que pudo haber servido de inspiración a los creadores de la serie Ozark (2017) de Bill Dubuque y Mark Williams.

Finalmente, Antropoceno de Jennifer Baichwal, Nicholas de Pencier y Edward Burtynsky no tiene nada que ver con los dos trabajos anteriores. Se trata de un documental de gran presupuesto que parte de la idea de que estamos ante un cambio de era geológica, entrando en la que da título a la película caracterizada por la intervención del ser humano en los procesos naturales.

Dividida en precisos capítulos y con una muy prudente inclusión de la voz de la narradora (Alicia Vikander), Antropoceno está llena de imágenes impactantes rodadas en distintos lugares de la tierra, su mensaje ecológico prima la información sobre el buen rollo y recuerda a veces al cine de Michael Glawogger especialmente Workingman’s Death (2005). Le habría hecho falta un montador más atrevido y un músico con más personalidad para alcanzar mayores alturas cinematográficas.

Con todo el mejor de los tres documentales aquí comentados.

Autor

Nacho Cabana
Escritor y guionista profesional desde 1993. Ha trabajado en éxitos televisivos como COLEGIO MAYOR, MÉDICO DE FAMILIA, COMPAÑEROS, POLICÍAS EN EL CORAZÓN DE LA CALLE, SIMULADORES, SMS y así hasta sumar más de 300 guiones. Así mismo ha escrito los largometrajes de ficción NO DEBES ESTAR AQUÍ (2002) de Jacobo Rispa, y PROYECTO DOS (2008) de Guillermo Groizard. Ha dirigido y producido el documental TRES CAÍDAS / LOCO FIGHTERS (2006) presentado en los festivales de Sitges, DocumentaMadrid, Fantasia Montreal, Cancún y exhibido en la Casa de América de Madrid. Ganó el premio Ciudad de Irún de cuento en castellano en 1993 con LOS QUE COMEN SOPA, el mismo premio de novela en castellano en el año 2003 con MOMENTOS ROBADOS y el L´H Confidencial de novela negra en 2014 con LA CHICA QUE LLEVABA UNA PISTOLA EN EL TANGA publicada por Roca Editorial. Acaba de publicar en México su nueva novela VERANO DE KALASHNIKOVS (Harper Collins). Su nueva serie, MATADERO, este año en Antena 3 y Amazon Prime.

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