“Clóset”, de Màrius Hernández

“Clóset”, de Màrius Hernández

Con esa flexibilidad producto del correr de los siglos, la competencia de los medios y el acoso de la crisis, el teatro se reinventa, como dirían los coaches de la supervivencia económica. Propone nuevos formatos y  posibilidades, se acerca a un nuevo público. Quizá un público más apresurado o caprichoso. La novedosa oferta del microteatro permite confeccionar un menú al gusto del consumidor combinando obras, tiempos y precio.

La fórmula consiste en ofrecer la representación simultánea de obras de tan sólo 15 minutos en un mismo conjunto multisalas. El público puede elegir una o más obras y el orden en que desea asistir a las representaciones; paga por cada una de ellas un precio casi simbólico, y a cambio disfruta no sólo de una cata de escenas de mínima extensión, sino también de salas con un aforo muy limitado: un máximo de doce espectadores, acomodados en un espacio tan exiguo que pueden experimentar una proximidad insólita con el actor y el cuadro.

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Francesc Cuéllar es David el hijo en “Clóset”, de Màrius Hernández

El microteatro o “teatro por dinero” ha tenido éxito en Madrid, Valencia, Miami, México D.C. y Buenos Aires, y se prevé que en 2015 la iniciativa llegue a Los Ángeles y Nueva York. En Barcelona abrió hace algo más de un año el Microteatre del Raval (calle Robadors, al lado de la Filmoteca). Suelen combinar las artes escénicas con un café o restaurante. En el Raval las cuatro salas ofrecen hasta seis funciones seguidas, organizadas en ciclos tan variados como “Un gran día”, “Superpoderes” o el actual “Orgullo”.

Valga el ejemplo de “Clóset”, de Màrius Hernández, como buen ejemplo de las posibilidades de este formato. Con escenografía y vestuario de Rocío Luna (que consigue optimizar recursos con un acertado escorzo de cama matrimonial), la obra presenta una escena mínima e hilarante donde, como sugiere la economía y complicidad del título, se produce una “salida del armario”, sí; pero no una cualquiera, sino una inversa, sumida en un mundo inverso.

Miguelángel Flores y Ferran Castells, son los incrédulos padres de David en “Clóset” de Màrius Hernández

La comicidad del texto se basa en el giro de 180 grados que aplica al conflicto. David (Francesc Cuéllar) es un joven estudiante que entra en la habitación de sus padres con un difícil cometido: confesarles su heterosexualidad. La ternura con que expresa la espontánea llegada del amor a su vida, su ingenuidad y la contención con que acusa las reacciones de sus padres crean una empatía inmediata con el espectador.

Por su parte, Raül (Ferran Castells) proyecta todos los tópicos de la masculinidad tradicional en un mundo heterofóbico. Su personaje, taxativo, enérgico y cerrado al diálogo, se opone radicalmente a la identidad sexual que confiesa el hijo. Por último, Àlex (Miguelángel Flores) ejerce de parte femenina, más comprensiva y aparentemente flexible, aunque no exenta de cómicos prejuicios y de insólitos matices. El juego de equilibrios que mantienen los dos actores es el gran acierto de la puesta en escena de “Clóset”.

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Miguelángel Flores es Àlex en un momento de “Clóset”, de Màrius Hernández

Esta obra en clave de reverso se beneficia de algunas aportaciones muy acertadas. Entre ellas el uso del bilingüismo (Raül utiliza el catalán y Àlex se expresa en castellano), que lleva a una nueva dimensión el doble equilibrio de la obra: la pareja, la identidad, la lengua y la posible resolución del conflicto se presentan en forma bimembre o con doble cara ante la mirada perpleja del espectador, que debe elegir (o no) en un mundo ilógicamente polarizado.

Con unos diálogos brillantes, ágiles y divertidos, hábilmente subrayados por los actores, “Clóset” desata risas y promueve también la reflexión, y si algo hay que echar en falta es su continuidad, ya que deja un claro sabor a poco. Sensación que el usuario del Microteatre puede paliar fácilmente con otra visita a la misma sala, por un módico precio, por un estupendo buen rato.

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El equipo completo de “Clóset”: la escenògrafa Rocío Luna, los actores Miguelángel Flores, Francesc Cuéllar, Ferran Castells y el autor y director Màrius Hernàndez.

Titulo: Clóset / Texto y Dirección:  Màrius Hernández / Intérpretes: Raül es Ferran Castells, David es Francesc Cuéllar,  Álex es Miguelángel FloresEscenografía, vestuario y diseño del cartel: Rocío Luna

Microteatre del Raval (calle Robadors, al lado de la Filmoteca)

Mas información en: “Clóset

Autor

Susana Camps Perarnau
Susana Camps Perarnau es licenciada en Filología Hispánica y doctora en Traducción. Ha publicado crítica literaria, entrevistas y artículos de investigación, la novela El sueño robado (Montesinos), el estudio La literatura fantástica y la fantasía (Mondadori), relatos (Turia, Lucanor, antología Contes de Nadal) y microrrelatos (antologíaMar de pirañas, Menoscuarto). Así mismo participará en la antología de microrrelatos que Talentura editará en mayo de 2013.Después de algunos años dedicados a la traducción y al estudio tipográfico del Tirant lo Blanc, ha retomado su actividad narrativa con el blog y el taller literarios www.tallerelbarcodepapel.es, que también imparte presencialmente en Barcelona.

2 comments

  • Brillante reseña Susana. Me encanta esta reinvención del teatro en grado micro. Me ha gustado descubrir a Miguel Ángel -genial escritor- en su faceta de microactor.
    La trama me parece genial, la idea de mezclar las dos lenguas también, y encontrarte a ti, pues mucho más.

    Abrazos

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    • Siempre tan amable, Arte Pun. Es un placer poder contar con tu lectura amiga tanto en el mundo del microrelato como ahora en el microteatro. Un fuerte abrazo.

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