ALANIS de Anahí Berneri

ALANIS de Anahí Berneri

Por NACHO CABANA

Las películas sobre el mundo de la prostitución suelen contar con el mismo problema inicial que superar: la previsibilidad. The girlfriend experience de Steven Soderbergh (película) y de éste con Lodge Kerrigan y Amy Seimetz (la serie) o Evelyn de Isabel de Ocampo son dos de las escasas ocasiones en las que sus responsables han sabido superar el terreno de la obviedad. Soderbergh, Kerrigan y Seimetz centrándose en una puesta en escena aséptica y fría que contraste con la explicitud en las escenas de sexo (e insertando a sus meretrices en argumentos no directamente relacionados con su actividad pero que se ven alterador por ésta) y Ocampo documentando el proceso de aniquilación de la voluntad de las mujeres traficadas.

Haciendo dos cosas a la vez

Anahí Berneri en Alanis se centra en el mundo de las prostitutas que trabajan en pisos; un nivel por encima de las sexoservidoras callejeras pero bastantes escalones por debajo de las escorts de lujo. Y le añade a su protagonista el rol de madre con un bebé que busca su teta como hacen sus clientes ansiosos. Sitúa la acción en el Buenos Aires actual (lejos del París de Sudamérica que aún perdura en ciertos imaginarios coletivos) y la acota temporalmente entre la clausura de un apartamento por parte de las autoridades y el ingreso de Alanis en una nueva casa donde ejercer.

Cuerpo troceado

 

Berneri compone sus planos largos cortando el cuerpo de sus personajes, eludiendo a menudo el rostro de éstos pero sin caer en la película de cogotes “Dardenne style”. Maneja el tempo lento con habilidad y rigor. Consigue una buena interpretación de Sofía Gala Castiglione una actriz famosa en Argentina por ser hija de la vedette Moria Casán, haber posado desnuda junto a su madre a los 13 años y haber protagonizado una escena lésbica en teatro junto a ella.

Con su mamá

Muy bien. Vender tu cuerpo es muy jodido por mucho que lo hagas libremente y más si eres madre. El problema de fondo de la película que nos ocupa es que no pasa de ahí. Su directora y guionista junto a Javier Van de Couter no aporta gran cosa a lo que te esperas ver cuando comienza la proyección. Ni en el retrato del personaje ni en lo que éste hace o le sucede.

Un Buenos Aires de hoy

Alanis resulta, a la postre, una versión porteña de Princesas (2005) de Fernando León de Aranoa sin sus absurdos de guión pero tampoco sin sus giros narrativos ni la brillantez de sus diálogos. No subraya innecesariamente lo obvio como hubiera hecho Paul Laverty pero no puede ocultar su deuda con el cine de Ken Loach. Elude con acierto cualquier tentación de morbo y no comulga al cien por cien con la doctrina feminista en vigor.

Yo solo lo hago en mi moto

Finalmente, quizás lo más interesante de la propuesta de Berneri sea que no se decanta por la condena del mundo de la prostitución ni por la compasión hacia su protagonista. Alanis elige prefiere venderse que limpiar váteres, no está en permanente actitud de cabreo ni odia su entorno. No es una santa ni una mártir. Sufre, sobrevive pero también se aburre y se ríe.

Y ya está. Ojalá hubiera sido tan frontal, agresiva y brillante como el cartel que la anuncia. Entonces, quizás en vez de ser la película perfecta para generar debates entre alumnos de instituto hubiera despertado la misma violenta controversia que generó entre algunos exhibidores la imagen de una mujer amamantando a su bebé mientras mira sexualmente a la cámara dentro de la cabina de un peep show.

Autor

Nacho Cabana
Escritor y guionista profesional desde 1993. Ha trabajado en éxitos televisivos como COLEGIO MAYOR, MÉDICO DE FAMILIA, COMPAÑEROS, POLICÍAS EN EL CORAZÓN DE LA CALLE, SIMULADORES, SMS y así hasta sumar más de 300 guiones. Así mismo ha escrito los largometrajes de ficción NO DEBES ESTAR AQUÍ (2002) de Jacobo Rispa, y PROYECTO DOS (2008) de Guillermo Groizard. Ha dirigido y producido el documental TRES CAÍDAS / LOCO FIGHTERS (2006) presentado en los festivales de Sitges, DocumentaMadrid, Fantasia Montreal, Cancún y exhibido en la Casa de América de Madrid. Ganó el premio Ciudad de Irún de cuento en castellano en 1993 con LOS QUE COMEN SOPA, el mismo premio de novela en castellano en el año 2003 con MOMENTOS ROBADOS y el L´H Confidencial de novela negra en 2014 con LA CHICA QUE LLEVABA UNA PISTOLA EN EL TANGA publicada por Roca Editorial.

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